Una amiga de mi esposa me pregunta la forma de deshacerse de un inquilino que no le paga renta desde hace tres meses.
Le sugiero consulte a un abogado e inicie una demanda para desalojar a quien quiere vivir en su propiedad sin pagarle alquiler. Le indico además que lleve consigo a la entrevista el nombre completo de su inquilino y una copia del documento de identidad que el mismo le presentara al momento de consolidar el compromiso de renta.
Para asombro de mi esposa, su amiga nos confiesa que no tiene el nombre completo de su inquilino, ni tampoco tiene documento alguno referente a la identidad del mismo.
En otras palabras. La amiga de mi esposa le alquila un efficiency o estudio, o lo que es lo mismo, una habitación de su casa, a una pareja totalmente desconocida para ella.
Tomando este caso como ejemplo, quiero alertar a todos aquellos que alquilan habitaciones interiores o anexas a sus casas de vivienda, del grave peligro que representa darle albergue a un desconocido.
No se trata de convertirse en una agencia detectivesca ni de hacerle la vida miserable a quien viene a alquilarnos una propiedad, pero lo menos que se puede hacer para poder dormir tranquilos es solicitar de aquel que pretende vivir en lo nuestro, documentos tan sencillos como la licencia de conducción, el pasaporte o alguna otra documentación que le identifique con la persona que pretende ser.
De ser posible, trate de obtener referencias acerca de los solicitantes que sean emitidas por personas que al menos usted conozca y sean de fiar. Yo he tenido conocimiento de quienes le han alquilado una parte de su propiedad a narcotraficantes, ladrones y hasta a violadores y sólo se han enterado cuando la policía ha rodeado su casa para apresar a sus inquilinos.
La mayoría de las personas que no cuentan con experiencia en el negocio de renta de propiedades inmobiliarias considera que aquel que les alquila les está haciendo un gran favor, pues realmente resulta todo lo contrario. Aquel que renta está recibiendo en usufructo una propiedad que necesita de inmediato y que no le es posible comprar en ese preciso momento.
Tenga en mente, además, el problema legal que puede surgir al alquilar habitaciones en propiedades que no se avengan al código de construcción o estén en violación del uso establecido para las mismas.
Conclusión: Estamos viviendo tiempos económicos muy difíciles y aunque obtener honradamente el sustento diario con los recursos disponibles es una de las principales preocupaciones ciudadanas, toda persona debe ser muy cuidadosa con cada acto que realice, sin olvidar el respeto que se debe observar a las leyes establecidas.
J. A. “Tony” Ruano es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra, venta y administración’’. tony@ruanobrokers.com


























Mi Yahoo