Una parte minúscula del problema de desempleo del país comienza en las copas de los árboles de Miami Shores.
Allí es donde Cairo Bonilla se pasó el viernes cortando las ramas de una caoba que crecía demasiado cerca de unas líneas eléctricas.
Bonilla, de 44 años, era uno de los cuatro podadores de árboles en la nómina de la ciudad. Ahora es sólo uno de dos.
“Es un buen empleo”, dijo mientras ayudaba a la otra mitad de su brigada, Alize Mere, a meter las ramas en una trituradora. Miami Shores se redujo a una brigada de podadores de árboles cuando los impuestos a la propiedad colapsaron durante la caída del mercado de bienes raíces, un pequeño remolino en una ola de recortes municipales que persiste en lastrar la recuperación del sector privado.
El viernes, el Departamento del Trabajo reportó que los patrones del país agregaron 96,000 empleos en agosto, una decepción pues los analistas esperaban 125,000. Las acciones bursátiles aún lograron terminar el día ligeramente a la alza, gracias en parte a la especulación de que el débil informe laboral hará que la Reserva Federal inyecte más dinero en el sistema financiero como una forma de estimular el crecimiento.
A primera vista, la tasa nacional de desempleo de 8.1 por ciento para agosto parece estimulante, pues cayó del 8.3 por ciento en julio. Pero los números detrás de la caída parecieron desalentadores: unas 370,000 personas salieron de la fuerza laboral, lo que redujo la tasa de desempleo a pesar de que la cifra de personas empleadas se redujo el mes pasado en 119,000.
En total, el informe sirvió como un recordatorio estadístico de que la economía se mantiene débil, y la recuperación irregular a pesar de algunas señales estimulantes de contrataciones en julio.
“El informe de empleos de julio sugirió una aceleración en el mercado laboral después de un débil segundo trimestre. El informe de agosto ha hecho añicos esas esperanzas”, escribió Nigel Gault, economista jefe de IHS Global Insight, en una nota del viernes por la mañana a los clientes. “El crecimiento de empleos estuvo anémico e incluso la caída en la tasa de desempleo fue una mala noticia debido a que ocurrió por la razón ‘equivocada’…”
El Sur de la Florida recibirá su informe de empleos de agosto en dos semanas. La tasa de desempleo de julio fue 7.6 por ciento en Broward y 9.5 por ciento en Miami-Dade.
Las cifras nacionales de empleo hubieran sido un poco mejores si no hubiera sido por la continua caída en agosto de las contrataciones del gobierno. Los patrones privados agregaron 103,000 empleos, mientras que los empleadores públicos perdieron 7,000 puestos de trabajo. Eso forma parte de una larga tendencia en la recuperación. Los patrones privados han agregado empleos durante los últimos 22 meses, pero los empleadores del gobierno sólo lo han hecho en dos ocasiones en ese mismo período.
“Son tiempos difíciles”, dijo Kevin Kelleher, director de recursos humanos del Condado Broward, los que según agregó, han eliminado unas 1,800 posiciones en los últimos cinco años. “Las cosas mejorarán. Pero todavía no he visto esa tendencia”.
Las nóminas del gobierno son sólo una pequeña parte de la economía general – alrededor de un 16 por ciento nacionalmente, y 14 por ciento en el Sur de la Florida. Pero los despidos del gobierno y las congelaciones en los contratos han desempeñado un papel en mantener atrás una recuperación en las contrataciones que comenzó hace dos años.
En julio, el último mes en que están disponibles las cifras de empleo del Sur de la Florida, los gobiernos locales contaron por uno de cada tres empleos en el Condado Miami-Dade – segundo sólo de la construcción con un 40 por ciento. En Broward, la proporción no fue tan mala, pero aún fue significativa: el gobierno local fue responsable por un 12 por ciento de los empleos que se perdieron en julio.




























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