Una testigo clave en una investigación federal relacionada con el representante federal David Rivera no se presentó a una entrevista con la fiscalía y el FBI un día después de que agentes hicieran un registro en su apartamento de Miami y se llevaron su computadora, su teléfono celular y otros artículos.
El paradero de Ana Alliegro es un misterio, incluso para su abogado.
Todavía no he escuchado de mi cliente, no tengo idea dónde pueda estar ella, declaró el abogado Mauricio Padilla el sábado antes del medio día. No he hablado con Ana desde el miércoles.
La fiscalía considera que Alliegro jugó un papel clave como mediadora entre Rivera y un ex candidato congresual demócrata que posiblemente violó las leyes de finanzas de campaña en su fallido enfrentamiento con un rival del representante republicano en la primaria del 14 de agosto.
Alliegro estaba citada para testificar el jueves ante un gran jurado federal en Fort Lauderdale, pero Padilla negoció un acuerdo para hablar directamente con el fiscal principal Thomas J. Mulvihill y dos agentes del FBI. Padilla y Alliegro se reunieron el miércoles para prepararse para el encuentro, pero más tarde ese mismo día Alliegro dijo que Rivera se había encontrado con ella.
Según la familia de Alliegro, Padilla había acordado recogerla en su apartamento, ya que ella no tiene auto y su licencia de conducción está suspendida. Pero su madre llamó al abogado para decirle que ella iría con su padre. Eso fue lo último que el abogado supo de ella.
Todo está bien, indicó la madre de Alliegro, Agueda GuedyAlliegro. Yo no he hablado con ella, pero ella está bien. La policía de Miami dijo la mañana del sábado que nadie ha presentado una denuncia de persona desaparecida.
Guedy Alliegro indicó que los investigadores se habían encontrado previamente con su hija para entregarle una citación judicial federal y arrestarla por tener la licencia de conducción suspendida.
¿Quién ha visto que a alguien lo arresten por eso?, dijo. Ana es inocente. Ella no tiene realmente nada que decir. Ella está siendo acosada a causa de intereses políticos.
No hay duda de que el caso tiene que ver con la política.
Lo que está en juego: $46,000 en pagos que fueran secretos muchos hechos con sobres llenos de efectivo que el candidato Justin Lamar Sternad usó para propaganda postal en su fallida campaña en la primaria contra Joe García, quien ahora enfrenta a Rivera en las elecciones generales.
Inicialmente, los informes de divulgación financiera de campaña de Sternad no dieron indicación alguna de que él hubiera pagado por la propaganda postal. Pero luego enmendó los informes en medio de la investigación del FBI.
Los investigadores se han centrado en Alliegro porque ella sirvió de gerente de campaña de Sternad. Alliegro podría tener conocimiento de primera mano sobre el origen de los fondos, y si Rivera estuvo o no involucrado en financiar ilegalmente la campaña del desconocido candidato, un empleado nocturno a tiempo parcial en un hotel.
La pesquisa federal de Sternad y Rivera comenzó el mes pasado luego que El Nuevo Herald y The Miami Herald reportaran que Sternad podría haber violado las leyes federales de finanzas de campaña al no divulgar los gastos o el origen de los fondos en sus informes a la Comisión Federal de Elecciones.






























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