WASHINGTON -- Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos mantendrán el control sobre docenas de detenidos extranjeros en Afganistán en el futuro indefinido, incluso al tiempo que ambos países se preparan para marcar ceremonialmente la transferencia de las operaciones de detención al gobierno afgano, informan oficiales de ambos países.
Lo que es más, aunque miles de detenidos afganos ya han sido transferidos, Estados Unidos seguirá deteniendo y revisando a nuevos afganos capturados durante algún tiempo, asegurando la continuación del involucramiento estadounidense en actividades de detención e interrogatorios.
El trato para esta transferencia, firmado el 9 de marzo tras orden expresa del presidente Hamid Karzai, fijó una programación de seis meses de transferencia y fue un reflejo de crecientes afirmaciones afganas de soberanía en una época de tensiones extremas a causa de tropas de EEUU que quemaron ejemplares del Corán.
La persistencia de edificios carcelarios operados por Estados Unidos, en una sección del principal complejo de Parwan en la Base Aérea de Bagram, pone de relieve la complejidad de renunciar al control sobre operaciones de detenidos al tiempo que tropas estadounidense siguen en el campo, conduciendo redadas y efectuando arrestos; incluido el riesgo de que los detenidos pudieran ser liberados solo para regresar y perpetrar ataques.
Aunado a esto, algunas de las dificultades mencionadas por los detenidos que no eran afganos hacen eco de problemas que han desacelerado los esfuerzos de la administración Obama por cerrar el campo prisión en Bahía de Guantánamo, Cuba. Es ilegal repatriar prisioneros a países donde enfrentan probabilidades de ser torturados o asesinados, por ejemplo, al tiempo que oficiales de EEUU también se han querido asegurar de que otros gobiernos estén dispuestos y sean capaces de tener bajo control a cualquier detenido liberado.
De cualquier forma, guardias afganos ahora operan la mayoría de los bloques carcelarios en Parwan, al tiempo que han tomado custodia de la mayoría de los casi 3,000 afganos que ya estaban detenidos como sospechosos en la insurgencia cuando los aliados firmaron el acuerdo de transferencia. Hay muchos menos presos - aproximadamente 50, dicen oficiales -de Pakistán y otros países, en tanto más de 600 afganos han sido puestos bajo custodia desde el acuerdo del 9 de marzo.
William K. Lietzau, el máximo oficial de estrategia para detenidos por el Pentágono, dijo en una reciente entrevista que EEUU estaba “en una trayectoria para ser capaz de cumplir” con el “hito” del 9 de septiembre en el acuerdo de transferencia; rechazó la palabra plazo.





























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