Ultimas noticias

Colombia: Diálogo de paz con auspiciosas condiciones y un riesgoso fuego

 
 

El principal grupo rebelde izquierdista de Colombia, anunció dos de sus negociadores el jueves para mantener conversaciones de paz de octubre en Noruega y dijo que espera que un guerrillero de alto rango preso en Estados Unidos también pueden participar.
El principal grupo rebelde izquierdista de Colombia, anunció dos de sus negociadores el jueves para mantener conversaciones de paz de octubre en Noruega y dijo que espera que un guerrillero de alto rango preso en Estados Unidos también pueden participar.
Ramon Espinosa / AP

AFP

- Los cambios políticos recientes en América Latina, sumado a la disminuida fuerza militar de la guerrilla de las FARC, favorecen la próxima negociación de paz con el gobierno de Colombia, aunque la continuidad de las hostilidades arriesga su éxito, estiman analistas.

Ha transcurrido una década desde el último intento de llegar a un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), que fracasó por la intensificación de las hostilidades en ausencia de un cese el fuego, y por el cansancio de la sociedad ante unas tratativas que se prolongaron por más de tres años.

El conservador Andrés Pastrana dialogó con las FARC durante casi todo su periodo de gobierno (1998-2002) en el Caguán, una zona de 42.000 km cuadrados del sur de Colombia que desmilitarizó con ese fin y entregó al control de los rebeldes, mientras que en el resto del país el enfrentamiento reflejaba los vaivenes de las posiciones de las partes en la mesa.

Pero ahora, la reducción a prácticamente la mitad de los combatientes de las FARC, de unos 20.000 en los años 1990 a cerca de 9.000 actualmente, facilitará la negociación “porque con menos hombres hay más unidad de mando, lo que disminuye el riesgo de opositores a la negociación”, dijo a la AFP Mauricio Jaramillo, politólogo de la privada universidad El Rosario, de Bogotá.

También Ariel Avila, analista de la Corporación Nuevo Arcoiris, que estudia el conflicto armado de Colombia, destacó a la AFP que “en esta oportunidad cambiaron las condiciones. Las FARC llegan perdiendo y el Ejército potenciado”.

Además, señaló que “las FARC tienen que haberse dado cuenta de la llegada al poder de gobiernos de izquierda en Venezuela, Argentina, Brasil y Uruguay”.

E incluso Colombia muestra ejemplos de las posibilidades de la reinserción en la vida política con Gustavo Petro, actual alcalde de Bogotá, surgido de las filas de la guerilla urbana Movimiento 19 de Abril (M-19) que se desmovilizó en 1990.

El expresidente conservador Belisario Betancur, que propició el primer intento de diálogo con las FARC en los años 1980, destacó de su lado que “las motivaciones que las FARC tenían, hoy por hoy no existen y se han deslegitimado. Sus puntos de reclamación de entonces han sido cumplidos”.

Pero la decisión de conversar sin que haya un alto el fuego previo preocupa a los analistas.

“Negociar en medio del conflicto fue la causa del fracaso del Caguán. Seguramente ahora también la guerrilla va a intentar fortalecer sus posiciones de negociación incrementando los ataques y eso va a disminuir el apoyo ciudadano al proceso”, dijo a la AFP Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia.

Ese antecedente inquieta también a Avila. “Va a ser difícil negociar bajo fuego porque el proceso se puede afectar cuando, por ejemplo, en un ataque las FARC maten a veinte militares. La población civil va a salir a rechazarlo y decir que las FARC no quieren la paz”, señaló.

El expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, afirmó igualmente que “no tiene sentido discutir sobre plazos, condiciones, amnistías, si no existe un acuerdo para poner fin a toda forma de violencia. Esa es, quizás, la principal lección que se desprende del proceso de pacificación de Centroamérica”.

Las FARC ya anunciaron que al iniciar las negociaciones en Oslo el próximo 8 de octubre lo primero que platearán será un cese el fuego, posición descartada de antemano por el presidente Juan Manuel Santos, quien prometió mantener las operaciones militares “sobre cada centímetro del territorio” para evitar “los errores del pasado”.

El presidente también sostuvo que el diálogo no será ilimitado en el tiempo. “Se contará en meses, no en años”, dijo.

Para Avila, ese será un factor positivo porque evitará un cansancio de la sociedad civil y disminuirá el riesgo de que se politice el proceso, dado que el próximo año será la antesala de las presidenciales de 2014, en las que Santos puede optar a la reelección.

El propósito expresado por ambas partes de no levantarse de la mesa hasta alcanzar un acuerdo le pone una “perspectiva interesante, (aunque) no exenta de dificultades que pueden truncarlo”, dijo Avila.

Más de Ultimas noticias

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y se alamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos