John Burroughs estaba afuera de una casa en Lauderhill instalando una puerta cuando vio a un adolescente de 17 años que se le acercó gritando: ¡Señor! ¿Puede ayudarme? ¡Mi mamá quiere matarme!.
Burroughs llamó al 911 después de que vio a la madre del muchacho armada con un cuchillo de carnicero. Ella misma me dijo que llamara al 911, declaró Burroughs. Supongo que me encontraba ahí en el momento justo.
La mujer, Sheronda Hall Roselva, de 50 años, fue arrestada el domingo bajo un cargo de abuso infantil agravado, de acuerdo con un reporte de la policía de Lauderhill. Durante una audiencia en corte el lunes, Roselva quedó detenida y se le fijó una fianza de $50,000.
La mujer accedió espontáneamente a explicar la razón del ataque, indicó la policía. Quería matar a mi hijo porque no puedo cuidarlo y no quiero que sufra, dijo Roselva de acuerdo con el reporte policial.
La policía respondió a un llamado en Northwest 59th Way poco antes del mediodía del domingo. Los agentes entrevistaron al muchacho, quien tenía una pequeña herida y moretones en la parte posterior de la cabeza, cerca de su oreja izquierda, indicaron las autoridades.
El joven dijo que estaba dormido en su recámara cuando, a eso de las 11:30 de la mañana, su madre entró y lo atacó con un bate. El muchacho calculó que la mujer lo golpeó unas 30 veces, según el reporte policial. Después, salió del cuarto y regresó con un cuchillo. Roselva le dijo a su hijo: Tengo que matarte, señaló la policía.
El muchacho se defendió tomando a su madre por el brazo y después salió corriendo de la casa.
Burroughs, de 68 años y residente de Fort Lauderdale, explicó que había estado haciendo trabajos de mantenimiento en el vecindario cuando fue testigo del incidente. "Vi que ella venía con un cuchillo de carnicero (en una mano) y algún otro objeto en la otra mano, dijo.






























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