La esposa del subcontratista estadounidense Alan Gross, quien cumple una condena de 15 años de prisión en Cuba, dijo que lo visitó recientemente en La Habana y teme que no va a sobrevivir a esta terrible experiencia, por lo que instó al gobernante Raúl Castro a que le permita regresar a su casa en Maryland.
Acabo de regresar de visitar a Alan en Cuba y estoy devastada por su aspecto, dijo Judy Gross en un breve comunicado. La salud de Alan continúa deteriorándose. Ha perdido 105 libras y desarrolllado artritis degenerativa y una masa detrás de su omóplato derecho.
Aunque su espíritu permanece fuerte, temo que no va a sobrevivir a esta terrible experiencia. Le ruego al presidente Castro, como esposo y padre que es, que ponga fin a nuestra angustia y le permita a Alan regresar a casa con la familia que lo ama, incluyendo a su madre que está muriendo, agregó.
Gross, de 63 años y residente de Potomac, Maryland, fue arrestado el 3 de diciembre del 2009 en La Habana y sentenciado a 15 años de prisión bajo cargos de socavar la seguridad nacional de Cuba al entregar tres sofisticados teléfonos satelitales a judíos cubanos a nombre de un programa de promoción de la democracia financiado por la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) de Estados Unidos.
El gobierno cubano ha proscrito esos programas, alegando que representan esfuerzos poco velados de derrocar al sistema comunista en la isla.






























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