El centenario del nacimiento del dramaturgo y poeta cubano Virgilio Piñera se ha estado celebrando todo el año en Estados Unidos y también en Cuba, donde el escritor, que había sido marginado en vida, ha sido reevaluado por los jóvenes desde la década de 1990.
Este verano, se organizó, con la cooperación del Teatro Jerry Herman Ring de la Universidad de Miami, la presentación de sus brillantes obras bajo el título Absurd Celebration: The First International Festival of Virgilio Piñera’s Theatre ( Celebración absurda: Primer Festival Internacional del Teatro de Virgilio Piñera), que comenzó el 17 de agosto; además de un coloquio patrocinado por el Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas, Políticas sexuales y políticas del teatro de Virgilio Piñera, desde el 30 de agosto al 1ro. de septiembre.
Las obras fueron representadas en español, con supertítulos en inglés, y el programa se llevó a cabo como una colaboración entre compañías nacionales e internacionales. Entre ellas, el Departamento de Artes Teatrales de UM, que lo hará culminar este fin de semana con dos obras interpretadas en inglés: You Always Forget Something/ Siempre se olvida algo y False Alarm/ Falsa alarma.
Anteriormente se presentaron Aire frío, Argos Teatro, de Cuba; El juego de Electra, basado en Electra Garrigó, Mephisto Teatro, de España, “El juego de Electra”; Los siervos, Teatro de la Luna, de Cuba, y Una caja de zapatos vacía, La Má Teodora, de Miami. Colaboró en este esfuerzo Fundarte.
LILLIAN MANZOR
El homenaje tuvo como punto de partida presentar las obras de teatro de este autor, dijo su organizadora, la profesora de UM Lillian Manzor, pero también se concentró en reunir en un coloquio a especialistas y actores que habían representado su obra, y hacer una exposición de materiales relacionados con el autor en la Colección de la Herencia Cubana de UM.
La idea surgió el verano del 2011 entre el director de teatro Alberto Sarraín y Manzor. El objetivo del coloquio era “reunir a estudiosos y académicos ya establecidos, con otros especialistas más jóvenes, para acercarse al teatro de Virgilio”, explicó la profesora. La idea era enfocarlo en “las políticas sexuales alrededor de su teatro, al igual que en las políticas culturales que lo llevaron al ostracismo en los años 60 y 70, e indagar sobre la razón de su recuperación en los 80 y los 90”.
Lo más interesante de los paneles fue la visión novedosa del “caso Virgilio”. Se vio su obra en la radio y la televisión, en un panel en el que participaron la joven profesora Pilar Cabrera, de Augustana College, junto a dos historiadores probados del teatro, Matías Montes Huidobro, presidente de ICRA, ex profesor de la Universidad de Hawai, y reconocido dramaturgo, poeta y novelista, y el actor Roberto Gacio, del Centro Nacional de Investigación de las Artes Escénicas.
LOS TEMAS DEL COLQUIO
Los temas fueron “las políticas del cuerpo y las dinámicas del poder”, dijo Manzor, “y la estrecha relación entre la censura y las políticas culturales homofóbicas en la isla y represivas en el exilio”. Se llegó a la conclusión de que su teatro está vigente, y se descubrió que Virgilio tenía pasión por la teatralidad, tanto en vida como en la escena. “Creo que lo más importante fue ver de qué manera tanto en Cuba –como en Estados Unidos– ‘la recuperación’ de Virgilio fue resultado de intenciones e intereses estéticos que, no vinieron de arriba, de las esferas oficiales, sino de la base de artistas individualmente”.




























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