El Cairo -- La policía egipcia despejó el sábado a manifestantes con los que se enfrentaba desde hace cuatro días cerca de la embajada de Estados Unidos, al tiempo que la mayoría de las ciudades del mundo musulmán estaban en calma tras una ola de indignación por una película antiislámica.
Las fuerzas de seguridad erigieron un muro de concreto que bloqueó la calle principal camino a la embajada en El Cairo después de dispersar a varios centenares de jóvenes que trataban de llegar al edificio. También despejaron la plaza Tahrir donde se efectuaron las protestas.
Los musulmanes indignados por la película producida en Estados Unidos que denigra al profeta Mahoma tomaron las calles el viernes en más de 20 países desde Medio Oriente hasta Asia. En la mayoría de las naciones las protestas fueron pacíficas aunque vehementes.
Pero se produjeron choques mortales en varios sitios. Los manifestantes en Sudán y Túnez intentaron entrar a embajadas occidentales, un restaurante estadounidense de comida rápida fue incendiado en el Líbano, y los efectivos internacionales de mantenimiento de la paz fueron atacados en el Sinaí.
En El Cairo, los enfrentamientos el viernes desembocaron en la muerte del primer egipcio en la Plaza Tahrir desde que fue elegido y asumió el presidente islamista Mohamed Morsi. Un hombre de 36 años murió por heridas provocadas por balas de goma, dijeron su familia y médicos en un hospital de El Cairo.
Dos manifestantes murieron en Sudán, cuatro en Túnez y otro en el Líbano. El jueves, cuatro manifestantes yemeníes fallecieron durante protestas violentas frente a la embajada estadounidense en Sana.
El único informe de violencia el sábado vinculado con la película controversial provino de Sydney, Australia, donde la policía antimotines chocó con unos 200 manifestantes frente al consulado de Estados Unidos.
El número de muertos en los enfrentamientos ayer entre los manifestantes, en su mayoría salafistas, y las fuerzas del orden durante el asalto a la embajada de EEUU en Túnez aumentó a cuatro personas, y el de heridos, a 49.
Según el último balance, que difundió hoy la agencia oficial de prensa TAP citando a la directora general del hospital Charles Nicolle, Suad Sadrawi, otros dos heridos fallecieron después de que los médicos intentaran salvarles la vida en una intervención quirúrgica, aumentando a cuatro los muertos por el enfrentamiento.
Tres fallecieron por impactos de bala y el cuarto después de ser atropellado por un vehículo.
Cientos de tunecinos, en su mayoría ortodoxos islamistas de la corriente salafí, se manifestaron ayer ante la delegación diplomática de EEUU para protestar por un vídeo que en su opinión insulta al profeta Mohamed.
Los manifestantes lograron acceder a la embajada, quemar la bandera estadounidense e izar la bandera negra con la profesión de fe musulmana, símbolo de los salafistas, así como prender fuego a las instalaciones y a una veintena de automóviles.
El Ministerio tunecino de Asuntos Exteriores consideró que “el incidente no puede, en ningún caso, afectar las relaciones de amistad y cooperación entre los dos países”, según un comunicado emitido hoy.
El ministerio, que condenó “firmemente” los disturbios y la violencia de ayer, a los que calificó de “irresponsables”, se comprometió a proteger las embajadas y misiones diplomáticas “en conformidad con las disposiciones del derecho internacional”.
Por otra parte, el portavoz del Ministerio de Interior, Jaled Harrud, afirmó que está en “estado de fuga”, el líder salafista Seif Allah Ibn Husín, alias Abu Iyadh, buscado por haber instigado a sus acólitos a manifestarse ante la embajada norteamericana, según la prensa local.




























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