Voluntarias y miembros en Miami del grupo Les Dames d’Escoffier celebraron a lo grande el nacimiento de Julia Child, la mujer que usó la pantalla chica para impulsar la buena cocina y abogar por la “moderación” en el tamaño de las porciones, con un calendario exquisito y a la vez riguroso de actividades: clases de alta cocina, charlas y exhibiciones de películas como “Julie & Julia” (2009), inmortalizada por Meryl Streep.
La jornada sabatina comenzó en horas de la mañana en la sede del Instituto Culinario del Miami Dade College, en el downtown de Miami, y continuó en la tarde y la noche con reuniones, cócteles y platos a la carta. La selección de invitados incluyó a la famosa chef Paula da Silva y la publicista Katie Sullivan, Trina Sargalski, productora de Miami Dish, y la editora Simone Diament, entre otras personalidades.
“Es una mujer que ha inspirado a generaciones”, dijo a El Nuevo Herald, Carole Kotkin, moderadora del programa local de actividades e integrante del grupo Les Dames d’Escoffier. “Julia desmitificó la comida y lo hizo de una forma sencilla para que las personas pudieran seguir sus recetas en casa. De manera que esta iniciativa es celebrar su legado, pero también su ejemplo y dedicación”
Child no descubrió su pasión por la cocina hasta que probó un lenguado a la Meunière en 1948. Casada con un diplomático de profesión, buscó afanosamente transmitir la importancia de usar alimentos frescos y servir la comida con moderación. Su especial atención a la selección de ingredientes y alimentos sanos y frescos trajo resultados: cuarenta años después son cada vez más las familias estadounidenses que prefieren la comida orgánica.
La cocina de la casa de Child, en Cambridge, estado de Masachusets, en la que filmó sus últimos programas televisivos, se expone en el Museo de Historia Estadounidense de Washington. El proyecto tardó ocho meses de reforma para ampliar el espacio de una atracción que mantiene a sus visitantes ensimismados en los programas de Julia.
El teléfono de Child, quien falleció en el 2004, es otra de las piezas de exposición que muestran el impacto de Child en pleno siglo XXI. El teléfono forma parte del museo nacional. Uno de sus principales biógrafos dijo que sonaba sin parar cada año en Acción de Gracias. Miles de personas buscaban su número en la guía telefónica para hacerle preguntas sobre cómo cocinar el pavo, a las que ella respondía sin descanso.
“Fue una mujer excepcional. La conocí en 1980 y fuimos buenas amigas durante más de veinte años”, comentó Nancy Verde, autora del libro de memorias My years with Julia Child. “El recuerdo que tengo de ella es muy natural. Julia era muy amable y detallista, graciosa y espontánea”.






























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