LAS VEGAS -- El mejor Guillermo Rigondeaux apareció en décimo segundo y último asalto cuando con una fulminante combinación de izquierda y derecha envió a la lona a Roberto Marroquín.
Pudo haber sido un triunfo por KO. El cubano, sin embargo, no aceleró el ataque y al final tuvo que conformarse con un triunfo por decisión unánime.
De todos modos, Rigondeaux defendió con éxito su corona de campeón de los supergallos de la Asociación Mundial de Boxeo y mantuvo su invicto.
Ahora Rigondeaux luce un récord de 11 victorias, ocho de ellas por KO.
Marroquín, por su parte, tiene una hoja de vida de 22 victorias, 15 de ellas por KO, y dos derrotas.
Los jueces lo vieron ganar 118 a 108, dos de ellos; y 118 a 109 el tercero.
Rigondeaux ganó 10 de los 12 asaltas, y sólo el tercero y el noveno fueron para el mexicoamericano.
La computadora fue igualmente contundente a favor del santiaguero: 176 golpes contra sólo 54 de su rival.
Poco drama tuvo la pelea. No hubo el volúmen de combate y golpes que hubiesen querido los aficionados. Las emociones sólo fueron por gotas, y en eso también se vio favorecido Rigoundeaux.
En la primera mitad de la pelea, Marroquín recibió cuenta de protección (quinto asalto) luego que el cubano lo cazó con un cruce certero, que hizo inclinar la rodilla a su rival.
A partir de ese momento, el mexicoamericano se mostró más cauteloso y se cuidó mucho más en el intercambio de golpes. Ya había probado la dinamita de Rigondeaux, y sabía que el peso de esas manos podía tumbarlo en cualquier momento.
El tono conservador dominó toda la noche.
En el noveno asalto, Marroquín sorprendió a Rigondeaux con la guardia baja y lo conectó para hacerlo retroceder y cuando el mexicoamericano se fue encima, el cubano lo agarró en quizás en su único momento de peligro durante toda la noche.
Rigondeaux hizo sangrar a su rival, pero no aplicó combinaciones para acabarlo. Por el contrario, lo dejó escapar y recomponerse, incluso en el asalto final cuando lo tenía en sus manos y pudo haber definido la pelea por la via del KO.
El triunfo, de todos modos, abre grandes posibilidades al cubano.
Se informó que Bob Arum, el dueño de la promotora Top Rank, le prometió que peleará en diciembre próximo con un rival por definir.
Rigondeaux terminó su compromiso de dos años con Top Rank tras la pelea con Marroquín, pero se aseguró ya ambas parte llegaron a un acuerdo para la extensión del contrato.
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