En las obras de Rashid Johnson (Chicago, 1977) sorprende –y fascina– el modo en que reduce un gran número de referencias sociales, políticas y artísticas –incluyendo plástica, cine, música y literatura–, a una obra de límpida resolución formal. Johnson debe mucho al minimalismo, pero se apropia con libertad –e irreprimible humor- de cualquiera de los gestos de sus antecesores.
Ejemplo de ello es la escultura Black Steel in the Hour of Chaos, incluida en la exhibición Rashid Johnson. Message to Our Folks, organizada por el Museum of Contemporary Art Chicago, que trae por primera vez a la Florida, al Miami Art Museum, a esta figura clave del arte “Post-Black”. Un título paradójico que arremete contra la confinación de obra de los artistas afroamericanos en los Estados Unidos a la etiqueta de artista-de-raza-negra; pero que también aborda la redefinición de cuestiones asociadas a la identidad y condiciones de la negritud.
La mencionada escultura minimalista, un enorme círculo sobre un pedestal con dos ejes entrecruzados, tiene las características de una mira de tiro a través de la cual ve obligadamente cualquier espectador. Su título juega con el movimiento del prisionero que huye en la canción del mismo nombre del grupo de hip-hop Public Enemy, que impugna la guerra de los poderosos y el racismo de un sistema de rampante hipocresía.
La primera exhibición colectiva en la que Johnson participó fue Freestyle en El Studio Museum de Harlem, donde la curadora Thelma Goldem reunió artistas que consideró “Post-Black”. En el caso de Johnson a estas características se suman el humor y la libertad con los que construye piezas que tienen tanto rigor –y contención formal– como poder expresivo.
Varias piezas son hechas con jabón negro. Así crea abstracciones de gran fuerza repitiendo gestos de la pintura de acción o del expresionismo abstracto. En sus esculturas –en vidrio o en madera recubiertas de dorados y plantas– hay una apropiación de elementos de la estética popular y a menudo, de asociaciones a símbolos de fraternidad o lucha e identidad racial, reutilizándolas con astucia. Los pisos de madera marcados a fuego con estos símbolos –tal como el que está instalado a la entrada de la exhibición– insertan elementos de decoración prevalecientes en los años 70. Otro modo de retratar la historia de su gente, que es también la de todo el país, son las poderosas impresiones sobre papel como Untitled (Manumission Papers) que evoca el acto de dar libertad a los esclavos con una bella pieza cuya composición simétrica está formada por las plantas de los pies en blanco sobre fondo café, o la instalación The Crisis of Negro Intellectual. Las obras reflejan agudeza visual, humor, y el sentido de un gozo vital.
Un medio clave para Johnson ha sido la fotografía que –junto con el video– emplea para registrar las fisuras del universo social, pero en lugar de impugnar, subvierte los cánones. Así fue cómo, años después de haber retratado a desamparados en conmovedores fotografías hechas con una técnica de viraje al sepia que evocaba la representación de la gente de la raza negra en la historia de la fotografía después de la esclavitud, formó el Club Social y Deportivo Escapista del Negro Nuevo. Este club es una ficción sostenida por la documentación de retratos –y autorretratos– que encarnan a los personajes del supuesto club, conformado por refinados hombres de raza negra, varios de los cuales tienen imágenes duplicadas o múltiples.
Igualmente, Johnson se autorretrata sobre la tumba del gigante del boxeo Jack Johnson, o evoca al reformista social del siglo XIX Frederick Douglas, y a través de ese “desdoblamiento” fotográfico revisita a través del humor, la historia de la cultura norteamericana desde la perspectiva de la raza negra.
Ese desdoblamiento de la identidad sirve como espejo, pero también como vía de escape a los estereotipos. Hay mordacidad, pero también una lúdica y una fantástica levedad en su manera de revisitar la historia de la cultura del arte, apropiársela con una aguda sofisticación. El video de un yoga negro que reúne de modo ecléctico distintas disciplinas físicas y mentales es sucedáneo de su práctica artística. Una suerte de libre meditación, apropiación y creación que provoca una visión liberadora.•
‘Rashid Johnson. Message to Our Folks’, en el Miami Art Museum, 101 W Flagler St., Hasta el 4 de noviembre. (305) 375-3000




























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