WASHINGTON -- Se acabó el silencio en la apreciada hora de la comida con la familia… y en cualquier momento del día.
Las quejas ante las autoridades estadounidenses por las llamadas telefónicas promocionales aumentaron fuertemente, lo que plantea interrogantes acerca de cuán bien funciona la lista federal de números a los que no hay que llamar.
La categoría que registró la mayor cantidad de quejas fue la de mensajes pregrabados conocidos como “llamadas robot” que promueven de todo, desde menos tasas de interés en tarjetas de crédito hasta nuevas ventanas para el hogar.
Robert Madison, de 43 años, de Shawnee, Kansas, dice que recibe llamadas automáticas casi a diario de “Ann, con servicios de crédito”, en las que le ofrece reducirle sus tasas de interés.
“Estoy harto”, afirmó Madison en una entrevista. “Les he pedido repetidas veces que me retiren de su lista de llamadas”.
Cuando uno pone en duda el derecho que tienen de llamar, los representantes de las firmas de mercadotecnia adoptan una actitud combativa, denunció. “Simplemente no hay nada que no hagan”, dijo.
Madison, que trabaja para una compañía de software, dice que su teléfono está desde hace años en la lista de números telefónicos prohibidos para las empresas de mercadotecnia. Como no ha logrado nada para evitar que “Ann” le siga llamando, Madison ha empezado a presentar quejas ante la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), que supervisa la lista.
En medio de los vítores de los activistas por los derechos del consumidor, la lista federal de teléfonos que piden no recibir llamadas de mercadotecnia fue recabada hace casi una década.






























Mi Yahoo