Los seguidores del presidente, Hugo Chávez, presentaron el caso como un escándalo relacionado con el soborno aunque no especificaron por qué ni para qué y responsabilizaron del caso al propio Capriles pidiendo una investigación sobre la financiación de la campaña de la oposición.
El candidato opositor reaccionó de inmediato expulsando al diputado de su equipo y asegurando que no aceptaría chantajes, mientras que Caldera afirmó que lo filmado era un pago de un empresario a su campaña personal para la alcaldía de un municipio de Caracas.
El video dio continuidad a una serie de denuncias del Gobierno sobre un supuesto paquetazo económico oculto de la oposición, desmentido reiteradamente por sus miembros, que argumenta que el documento usado por Chávez para realizar la acusación fue falsificado.
Dirigentes de la oposición también han denunciado la sistemática destrucción de las vallas publicitarias que promueven a Capriles.
Analistas consultados dijeron que prácticas como estas demuestran por un lado la incapacidad del gobierno para, por una parte, competir en esta elección en el terreno de las ideas, y por otra, que está siendo presa de la desesperación.
El analista Ignacio De León dijo que la campaña de Chávez ha pasado por varias etapas, que incluyen el explotar publicitariamente al máximo el cáncer que padece el mandatario, en un intento por generar lástima entre los sectores que tradicionalmente han sido su base.
Cuando vieron que esto no ha funcionado tuvieron que apelar al miedo para ir desde la Misión Lastima hasta la Misión Terror , comentó De León.
Era de esperar que utilizaran ese medio porque las encuestas les están diciendo que hay un desgano muy grande de la base militante chavista, y ante eso, lo que están tratando de hacer es desestimular, primero a los chavistas blandos que podrían saltar al campo de Capriles y, segundo, atemorizar a la base dura de la oposición en una estrategia que esta basada en el miedo.
La oposición venezolana, sin embargo, cree que ese tipo de estrategia no tendrá resultado.
El mayor miedo que hoy tiene la gran mayoría del pueblo es a perder su país, ya la gente está convencida de que el voto es secreto y que después del triunfo de Henrique Capriles los que hoy están en el gobierno no podrán cumplir con sus amenazas, sostuvo Barboza.
Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.





























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