Marie Ginise pensó que ella y su esposo Joseph, se habían preparado bien para el retiro. Trabajaron duro para fomentar su negocio de asfaltar entradas de casas, ahorraron algún dinero y finalmente se mudaron de Connecticut a la Florida para disfrutar los años dorados de su vejez.
Pero cuando Joseph enfermó y falleció, Marie, de 75 años, se dio cuenta de que no podía permitirse la casa prefabricada de dos cuartos que el matrimonio había comprado en Deerfield Beach en el 2005. Ahora, en vez de disfrutar jugando al tejo y a las cartas en su comunidad de retirados, Marie trata de evitar la ejecución hipotecaria.
Lloro todas las noches cuando me voy a la cama, dijo Ginise. Trabajas toda tu vida para conseguir algo y resulta que todo te sale mal. No sé dónde estoy parada.
Marie Ginese es una de las decenas de miles de estadounidenses de edad que deben más de sus viviendas de lo que éstas valen tras el desplome del mercado de bienes raíces, pero disponen de menos tiempo para compensar la pérdida financiera que las personas más jóvenes. Un informe de AARP dado a conocer este verano, Nightmare on Main Street: Older Americans and the Mortgage Market Crisis ( Pesadilla para el gran público: los estadounidenses de edad y la crisis del mercado hipotecario), reveló que:
• Unos 3.5 millones de préstamos debidos por personas de más de 50 años (o sea, el 16 por ciento de todos los préstamos para ese grupo) estaban sumergidos (sumergidos o bajo el agua es un término que denota que se debe más del valor de la propiedad) en diciembre del 2011.
• El porcentaje de préstamos hipotecarios en mora grave aumentó del 1.1 por ciento en el 2007 al 6 por ciento en el 2011 para las personas de 50 y más años, un aumento del 456 por ciento.
• La tasa de ejecución hipotecaria para las personas de 50 y más años aumentó también, del 0.3 por ciento en el 2007 al 2.9 por ciento en el 2011.
AARP no incluye cifras específicas para la Florida, pero activistas locales de los ancianos afirman no necesitar cifras para saber que la crisis del mercado de bienes raíces ha afectado mucho a la población anciana. Un informe de RealtyTrac dado a conocer a principios de mes mostró que la actividad de ejecuciones hipotecarias en la Florida en agosto aumentó con respecto a agosto del 2011 el séptimo aumento consecutivo de un año a otro en los últimos ocho meses, lo cual significa que el estado presentó la segunda tasa de ejecuciones hipotecarias más alta del país.
Para ellos es como el fin del Sueño Americano, afirma Gladys Gerson, abogada supervisora de Coast to Coast Legal Aid of South Florida. Se siente muy avergonzados por no poder conservar su propia casa.
Max Rothman, presidente de Alliance for Aging en Miami, dice estar viendo más personas mayores que llaman con relación a diversos problemas relacionados con la inseguridad financiera. Es un síntoma de los tiempos.
Los estadounidenses de más edad están luchando por la supervivencia y sus inversiones apenas dan resultado, pero los factores subyacentes de la crisis hipotecaria comenzaron mucho antes de la Gran Recesión. A medida que los precios de la vivienda fueron escalando, los propietarios de mucho tiempo sacaron préstamos sobre el valor adquirido y segundas hipotecas, lo mismo que sus homólogos más jóvenes, pero con menos tiempo para torear la tormenta financiera si el pago mensual se les hiciera inasequible.






























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