El regalo de despedida de los Marlins a Chipper Jones fue más que apropiado, pero también un mensaje al extraordinario jugador de los Bravos de Atlanta: adiós y no vuelvas.
Jones, quien ha vivido una especie de Tour del Retiro en su última campaña en las Mayores, recibió una vara de pescar y otros utensilios de pesca de parte de los Marlins, irónicamente el equipo que más ha sufrido la furia de un pelotero que, para muchos, dentro de cinco años colgará su placa en el Salón de la Fama del Béisbol.
“No sé por qué quiere retirarse’’, comentó el mánager de los peces, Ozzie Guillén. “El juega muy bien contra nosotros. No vamos a extrañarlo. Los Bravos sí lo van a extrañar’’.
De eso no cabe duda. A Jones le ha ido mejor que nadie en varias categorías contra los entonces Marlins de la Florida y ahora de Miami. Ha acumulado más juegos contra ellos que ningún otro rival (244), más jonrones (40), impulsadas (165), hits (258), dobles (47), carreras anotadas (152), turnos al bate (864) y bases por bolas (140).
Nada mal para alguien que debutó en las Grandes Ligas en el mismo año, 1993, en que los peces nacieron como franquicia.
Guillén, que fue su compañero en los Bravos durante las campañas de 1998 y 1999, señaló que en sus mejores días de jugador Jones nunca fue apreciado como lo ha sido ahora en sus horas finales dentro de la gran carpa.
“Creo que a Chipper no se le valoró de la mejor manera durante su carrera’’, apreció Guillén. “Ahora la gente habla de sus números y su manera de jugar, pero cuando jugué a su lado era otro pelotero más en el terreno. No mucha gente comentaba sobre él’’.
Aunque le restan poco más de dos semanas de temporada y, muy posiblemente, los playoffs, Jones está diciendo adiós por la puerta grande al batear para un average de .298.
“Le pregunté porqué se estaba retirando’’, expresó Guillén.
• Josh Johnson no estuvo en su mejor noche en el montículo y la ofensiva de los Marlins desapareció ante Kris Medlen para que los Bravos de Atlanta se despidieran de Miami con un triunfo 3-0 ante poco más de 24,000 aficionados.
El derecho de los peces no comenzó bien el choque y se metió en complicaciones durante las tres primeras entradas al permitir una anotación en cada una.
Johnson se fue luego de cinco innings.
Pero Medlen, una de las gratas revelaciones de los Bravos, contuvo a la –ya débil sin el lesionado Giancarlo Stanton- alineación de los Marlins al punto de permitir sólo cuatro imparables en ruta hacia una sólida apertura de ocho capítulos. Craig Kimbrel trabajó el noveno para completar la lechada.




























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