En febrero de este año, las autoridades de concesión de licencias de cuidado infantil en Brooklyn culparon a Cecily Roberts por no supervisar personalmente la guardería que operaba en su casa de Ditmas Park.
Resulta que Roberts estaba ocupada en otra cosa: ella también operaba una guardería en otra casa, en Sunrise. Y además, tenía un historial regulatorio poco estelar.
Los dos centros de atención diurna tenían algo más en común. Se encontraban en los dos únicos estados del país con leyes que tipifican como delito falsificar información sobre una guardería. Roberts, de 43 años, fue acusada la semana pasada de violar también la ley -que lleva el nombre de un niño que murió en enero de 1997-, en una guardería infantil que operaba por encima de la capacidad de su licencia. Roberts también ha sido acusada de homicidio agravado en la muerte del niño Jordan Coleman, de cuatro años de edad, que pereció en un sofocante van en agosto del año pasado, dijo la policía después que Roberts hizo que su hija tratara de ocultarlos a él y a otros siete menores de los administradores de licencias.
El enjuiciamiento de Roberts es probablemente el primero de su especie en virtud de la Ley Jeremy, que en 1999 estableció sanciones para los operadores de guarderías de niños que mientan a los padres o a las autoridades de concesión de licencias.
Detectives de Nueva York arrestaron a Roberts el viernes pasado, en la casa de Brooklyn donde ella operaba L.R. Academy, que proporcionaba servicios de guardería infantil durante las 24 horas para niños de hasta 12 años. La Oficina del Jefe de la Policía de Broward, en una declaración preparada, dijo que los detectives se sintieron sorprendidos al saber que Roberts estaba operando un centro de cuidado infantil en Nueva York después de haber sido vinculada a la muerte de Jordan en la Florida un mes antes.
Los registros muestran que Roberts abrió L.R. Academy en el 2010. Alexandra Waldhorn, una portavoz del Departamento de Salud de la ciudad de New York, dijo que su agencia ha pedido a los administradores de guarderías infantiles en Albany que suspendan o revoquen la licencia de Roberts tras los recientes acontecimientos en la Florida.
Los administradores de salud volvieron a L.R. el lunes, dijo Waldhorn, pero no encontraron que nadie estuviera prestando servicios de cuidado infantil en el lugar. Por otra parte, la agencia de Waldhorn se ha negado a discutir su historia con Roberts, a pesar de las reiteradas peticiones de The Miami Herald.
Los registros en línea muestran que Roberts fue autorizada por primera vez para operar L.R. Academy en marzo del 2010, en 418 E 23rd St, en Brooklyn. Su licencia le permite cuidar a 12 niños, desde seis semanas a 12 años de edad, y a otros cuatro niños en edad escolar. Ella estaba obligada a mantener una proporción de dos a uno entre los niños y el personal para los menores por debajo de los dos años.
Desde noviembre del 2010, el Departamento de Salud de New York ha multado a Roberts 25 veces por violaciones de la ley estatal, a veces en múltiples ocasiones por la misma deficiencia.
El 30 de diciembre del 2011, por ejemplo, los inspectores multaron a L.R. Academy por no tener barandillas o barreras instaladas para evitar que los niños se cayeran. Los registros muestran que Roberts corrigió la deficiencia. Menos de dos meses después, sin embargo, los inspectores multaron una vez más a L.R. por su falta de barreras de seguridad. Se indicó nuevamente que la violación se había corregido, hasta que tres semanas después, el 29 de febrero, Roberts fue multada de nuevo. La violación del 29 de febrero también fue catalogada como corregida, hasta que el 8 de marzo y el 10 de abril, una vez más, los inspectores la culparon por no tener instaladas barandillas de seguridad.





























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