Luego de un invierno caliente en que los Marlins gastaron como nunca, todo parece indicar que para Larry Beinfest se acerca un otoño bastante frío.
El presidente de operaciones de béisbol de los peces pudiera estar muy cerca de la puerta de salida, de acuerdo con varios reportes de prensa y al menos dos fuentes de la organización, las cuales confirmaron el punto crítico que vive el ejecutivo, a quien alguna vez se le tuvo como uno de los hombres más inteligentes de las Grandes Ligas.
El dueño [Jeffrey Loria] está súper molesto y, por supuesto, Beinfest está en el ojo de la tempestad, indicó una fuente. El es uno de los responsables de los movimientos que se hicieron en la agencia libre, de los enormes gastos que generaron esas expectativas para el nuevo estadio, la temporada. Todo se ha venido abajo de manera estrepitosa y, aunque la culpa no tiene un solo responsable, él está entre los primeros.
Desde hace semanas venían surgiendo rumores sobre la fragilidad de la posición de Beinfest, pero el jueves un periodista del diario USA Today reportó que, de acuerdo con dos altos ejecutivos de la franquicia, los Marlins planeaban despedir al funcionario tan pronto como la próxima semana y promover en su lugar a Dan Jennings, actual asistente del gerente general.
Pese a los rumores, Loria negó que se vaya a producir ese cambio.
Loria dijo el jueves por teléfono a The Miami Herald: Nunca comento sobre ridículos y fabricados rumores.
Pero una de las fuentes consultadas por El Nuevo Herald dudó que los peces fueran a realizar algún tipo de cambio brusco antes del final de la campaña y que más bien esperarían a la tradicional reunión de octubre que celebra el alto mando del club en las oficinas que posee Loria en Nueva York.
Si lo van a echar [a Beinfest] eso ocurrirá el 4 de octubre, cuando los altos cargos de la franquicia se encontrarán con Loria en Nueva York, indicó la fuente, que prefirió quedar en el anonimato. En esas reuniones se revisa lo sucedido en la temporada, lo bueno y lo malo, y se propone el rumbo a seguir para el siguiente año. Ese es el momento para decidir la suerte de Beinfest. Más allá del momento para despedirlo, lo cierto es que el hombre pudiera tener las horas contadas.
Dentro de los Marlins se habla incluso de fractura en las altas esferas, especialmente desde que a fines del 2011 fuera removido de su cargo Jim Fleming, entonces vicepresidente de desarrollo de peloteros y búsqueda de talentos, debido a una deficiente actuación de la franquicia a la hora de elegir en los Drafts amateurs y en el área internacional.
Bajo la supervisión de Beinfest, quien fue contratado como gerente general del club en el 2002, los Marlins ganaron la Serie Mundial del 2003 y sumó cinco campañas ganadoras en 11 años, siempre con presupuestos de miseria, lo cual le granjeó el reconocimiento de muchos en las Mayores, pero desde el 2009 el equipo no tiene un balance positivo y la debacle de la actual contienda ha sacudido los pilares de su seguridad.
Gestor de los movimientos que trajeron a Mark Buerhle, José Reyes y Heath Bell a fines del 2011, ahora sería el primero en pagar por el desastre del 2012.
El mismo Beinfest, en una reciente entrevista radial, reconoció esta realidad.
Cuando uno acepta este trabajo, tiene que estar consciente de que puede perder su trabajo si las cosas no salen bien, comentó el miércoles Beinfest a la emisora 790 AM/104.3 FM The Ticket.




























Mi Yahoo