El activista y disidente Jorge Vázquez Chaviano fue trasladado a un campamento temporal de presos y trabajo forzado conocido como El Cuncuní, en Santa Clara, en medio de una tensa espera de activistas y familiares que abogan por su liberación.
Las autoridades cubanas prometieron agilizar la excarcelación de Vázquez el miércoles luego que 30 huelguistas decidieron abandonar una huelga de hambre colectiva que iniciaron recientemente para presionar al gobierno de los hermanos Castro. Entre los que realizaron el ayuno y exigieron garantías para Vázquez y su familia se encontraba los reconocidos opositores Martha Beatriz Roque y Jorge Luis García Pérez, conocido como Antúnez.
En una conversación telefónica desde La Habana, Roque dijo que María del Carmen Hernández Martínez, esposa de Vázquez, se había reunido ayer jueves con un coronel identificado como Carlos Fidel, jefe de la seguridad del Estado cubano, en la provincia de Villa Clara. En la reunión se abordó la situación de Vázquez, sin embargo, el militar no quiso precisar cuándo saldría libre el opositor.
Es la prepotencia del gobierno, y aunque en definitiva es una victoria nuestra, ellos siguen martirizando a la esposa y extendiendo los plazos, precisó Roque a El Nuevo Herald. El militar dijo que sería dentro de poco. Al final, debido a la insistencia de la esposa, manifestó que estaría en la calle antes del 10 de octubre.
Vázquez, de 42 años y residente en Sagua La Grande, al este de La Habana, fue detenido a fines de marzo cuando se dirigía hacia La Habana. Las autoridades lo arrestaron sorpresivamente para impedir que asistiera a la misa del papa Benedicto XVI en la Plaza de la Revolución José Martí.
Según organismos de derechos humanos Vázquez debió ser liberado el 9 de septiembre. Cumplió una condena de seis meses que le fue impuesta en un juicio sin garantías procesales. Desde marzo estuvo encarcelado en la prisión Alambradas de Manacas, en la provincia de Villa Clara.
La crítica situación carcelaria de Vázquez y los llamados de su esposa movilizaron a la disidencia interna y activistas pacíficos. Los disidentes cubanos han iniciado decenas de huelgas de hambre a lo largo de los años para subrayar sus demandas. Dos activistas de la oposición murieron en prisión en el curso de estos ayunos, como Orlando Zapata Tamayo, en el 2010, y Wilman Villar, quien falleció en enero de este año.
El compromiso del gobierno de poner en libertad a Vázquez coincidió con una demanda escrita de las Damas de Blanco, madres y esposas de presos políticos. La demanda fue enviada recientemente al gobernante Raúl Castro. Exige terminar con los actos de hostigamiento y otros atropellos públicos.






























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