Ya el más distintivo rascacielos de Miami, el Miami Tower, puede iluminar la noche con un espectáculo de luces de colores.
Todo lo que toma es unos pocos segundos en un smartphone para cambiar la torre de 47 pisos de parecer como una bandera estadounidense virtual a un remolino en cascada en varias tonalidades de turquesa y verde, o una dinámica salida del sol de rojo, naranja y amarillo. Los cambios de colores pueden ir del centro del edificio hacia fuera o flotar verticalmente a lo largo de una ola que choca en la costa.
La dramática nueva declaración del rascacielos del downtown es el resultado de un sistema de iluminación LED de última generación por valor de $1.5 millones que se instaló en el exterior de la torre durante los nueve últimos meses. Se cree que es la mayor instalación de luces LED en el exterior de un edificio en cualquier lugar en EEUU. El Edificio del Empire State termina una actualización similar, pero sólo es una pequeña parte del edificio.
Queremos reforzar la posición de la torre como el edificio más importante en el horizonte de Miami, dijo Tom Matese, director general del edificio. Puede ser una pieza de arte en evolución en el horizonte de Miami. Las posibilidades son realmente interminables. Todo se trata de lo que su mente pueda crear.
La Miami Tower, diseñada por el arquitecto I.M. Pei y construida en 1987 como la Torre CenTrust (llamada por la desaparecida compañía de ahorros y préstamos) siempre ha tenido la capacidad de iluminar el cielo en una presentación estática. Esa notoriedad apareció en el programa de televisión Miami Vice, así como en películas como Casino Royale, de James Bond, y en casi todas las fotos del horizonte de Miami. Usualmente el edificio estaba bañado por un puñado de colores sólidos o combinaciones básicas como rojo, blanco y azul para el 4 de julio. Debido a que el sistema previo de cambios era lento y hacía falta mucho trabajo, los colores raramente cambiaban más de una vez al mes.
Esto lleva la presentación a un nuevo nivel y es mejor para el ambiente. Las nuevas luces reducen el uso de energía en un 92 por ciento, ahorrando $260,000 al año y reduciendo las emisiones de CO2 en más de 1.2 millones. La instalación sustituyó 382 luces de 1,000 vatios con 216 luces que promedian 180 vatios por luminaria.
La tecnología era antigua y muy cara de operar, pero no queríamos eliminar las luces porque es un edificio tan icónico en el horizonte de Miami, dijo Ty Spearing, director de LaSalle Investment Management. Necesitamos traer la iluminación al siglo actual.
Ya pasaron los días en que alguien tenía que cambiar manualmente los gel de color de cada una de las 382 luces. Eso tomaba 12 horas hombre de trabajo e involucraba visitar los techos de los rascacielos vecinos. El costo de ahorro en tiempo, gel y alquileres en los otros edificios es de $130,000 al año.
La belleza del nuevo sistema computarizado es que se puede controlar con unos cuantos golpes en el teclado desde cualquier parte del mundo. Las combinaciones de color posibles son enormes: 16 millones de tonos se pueden desplegar en al parecer interminables patrones diferentes y efectos dinámicos. Cada uno de los 47 pisos del edificio puede ser de un color diferente, por ejemplo; las luces también pueden dar vueltas en círculo alrededor del edificio o simular un efecto de fuegos artificiales que estallan.






























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