Emelina Llanes parece ser una mujer con suerte. Y con amigos influyentes.
Esta activista de Hialeah, señalada por dos ex policías como una prominente boletera, vive en un townhouse que ha sido reparado en dos oportunidades con fondos municipales por un total de $58,000. Se desplaza en una camioneta que compró a buen precio al alcalde de esa ciudad.
Además, aunque no lo recuerda, Llanes es tan apreciada como trabajadora de campañas políticas que hasta el gobernador de la Florida, Rick Scott, le ha pagado miles de dólares para ayudarle a motivar a los electores a votar por él.
En recientes entrevistas con El Nuevo Herald, Llanes declaró que está harta de sus críticos, como el ex alcalde de Hialeah Raúl Martínez, quienes insisten que ella es una boletera. De acuerdo con Llanes, una carismática viuda de 74 años, jamás ha recibido beneficios especiales por sus actividades políticas y asegura que no es una boletera.
Lo mío es ayudar al pueblo, afirmó Llanes. Nadie me ha regalado nada.
En el caso de su townhouse, en el oeste de Hialeah, los documentos públicos indican que en 1996 y en el 2007, recibió aportes destinados a reparar viviendas de personas de bajos ingresos. Actualmente, su townhouse tiene un valor de $96,000, de acuerdo con la Oficina del Tasador de Propiedades del Condado Miami-Dade.
Cuando recibió estos aportes, Llanes era una fiel voluntaria de las campañas de los entonces alcaldes, Martínez y Julio Robaina, según su versión. Rechazó que la obtención de esa ayuda haya sido influenciada por su activismo político.
A mí me arreglaron mi casa pero tuve que esperar tiempo, esperar mi turno como cualquiera, indicó Llanes. Soy una persona deshabilitada y lo que hizo la Ciudad fue ayudarme. Me arreglaron mi casa y me acomodaron un dormitorio en el primer piso de mi casa para no estar subiendo las escaleras.
En julio de 1996, durante la administración de Martínez, Llanes entregó una solicitud para ser beneficiaria del Programa de Rehabilitación de Viviendas de la Ciudad de Hialeah, que depende de fondos federales y estatales. Cinco meses después, la Ciudad contrató a una compañía para realizar reparaciones de emergencia en el townhouse por un valor de $7,904.
Luego, en el 2007, durante la gestión de Robaina, Llanes volvió a ser elegida, esta vez para repararle su townhouse por un monto de $49,699.
Frederick Marinelli, director del Departamento de Subvenciones y Servicios Humanos de Hialeah, explicó que el programa sigue un proceso de elegibilidad de beneficiarios claramente establecido, ajeno a influencias políticas.
Los alcaldes no tienen nada que ver en esto, aseguró. Aquí no hay un proceso político para escoger a las personas a las que se les reparan sus viviendas.
Llanes trabajó por años en fábricas de zapatos y de costura en el noroeste de Miami-Dade. Dijo que ahora suplementa sus modestos ingresos al vender verduras que cosecha en la finca de un familiar, como pequeñas bolsas de ají por $2.
Se define como una activista política que le agrada ayudar a la comunidad, en especial a ancianos necesitados que tienen que hacer diferentes trámites ante oficinas del gobierno. Dijo que, en el pasado, ha ayudado a votantes a registrarse para recibir boletas ausentes por correo pero aseguró que nunca ha llenado o recolectado boletas ausentes ajenas.






























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