Washington -- Los efectos combinados de las depuraciones de las listas de votantes, las exigencias de pruebas de ciudadanía y los requisitos de identificación con foto en varios estados, pueden obstaculizar al menos a 10 millones de ciudadanos hispanos que desean votar este otoño, advierten defensores de los derechos civiles en un nuevo informe.
Los votantes hispanos se consideran cruciales para la elección presidencial de noviembre de este año, y están siendo cortejados por ambos candidatos, el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney. Si concurren a votar en gran número, los hispanos podrían influir en el resultado en varios estados indecisos.
En un análisis basado en los datos del gobierno, el grupo de derechos civiles The Advancement Project identificó las barreras legales que podrían impedir el registro de votantes y la participación de los hispanos elegibles. En algunos de estos estados, dijeron los investigadores del grupo, el número de ciudadanos latinos elegibles para votar que se verían potencialmente bloqueados por esas barreras excede el margen de victoria en las elecciones del 2008.
Al igual que los afroamericanos, los latinos han experimentado un acceso menor y los niveles correspondientemente más bajos de inscripción y de participación en el voto que los blancos no hispanos, dijo el informe, que se estaba difundiendo el lunes.
El informe pide la derogación de las políticas que injustamente inhiben a los votantes hispanos, y pidió que el Departamento de Justicia investigue y enjuicie cualquier violación relacionada con los derechos de votación.
Según los datos del censo, había más de 21 millones de hispanos en edad de votar en el 2010. Esta cifra comprende aproximadamente a 10 por ciento de todos los votantes elegibles, y a 8 por ciento de los votantes inscritos en EEUU.
Entre los hispanos elegibles en el año 2010, 6.3 millones dijeron que no estaban registrados para votar, y 10.8 millones casi la mitad de los que están en edad de votar dijeron que no votaron, según el informe.
En comparación, según el informe, había 172.4 millones de ciudadanos blancos no hispanos con derecho al voto en el 2010, con casi 18 por ciento no inscritos y 38 por ciento que dijeron que no votaron.
Hay tres barreras significativas a la participación de los votantes hispanos, dijeron los investigadores: las depuraciones de votantes basadas en la ciudadanía, la exigencia de presentar una prueba de ciudadanía y las leyes sobre la identificación con foto.
Dieciséis estados han adoptado o están llevando a cabo depuraciones de sus votantes relacionadas con la ciudadanía, según el informe. Dichos estados son Alaska, Arizona, Arkansas, Colorado, la Florida, Georgia, Iowa, Kansas, Michigan, Nuevo México, Carolina del Norte, Ohio, Tennessee, Texas, Utah y Washington.
Esos estados albergan a cerca de 5.5 millones de votantes latinos inscritos, y a 1.1 millones de ciudadanos naturalizados originarios de Latinoamérica. Colorado y la Florida identificaron a los votantes para una posible depuración mediante la comparación de sus registros de votantes con bases de datos de licencias de conducir que muestran que los votantes indicaron que eran inmigrantes, creando así un problema, según el informe.
Los ciudadanos naturalizados típicamente recibieron sus licencias de conducir cuando eran inmigrantes legales, pero antes de convertirse en ciudadanos naturalizados (y antes de inscribirse para votar), por lo que este método genera listas de votantes a comprobar que tienen como objetivo a ciudadanos naturalizados, dijo el informe.
La Florida detuvo su proceso para eliminar a los no ciudadanos de sus listas de votantes una vez que los funcionarios se dieron cuenta de que estaban utilizando una base de datos obsoleta para comprobar la ciudadanía.
Hasta el mes pasado, las leyes que exigían documentos adicionales de ciudadanía --un certificado de nacimiento, un pasaporte o una carta de naturalización-- para inscribirse para votar, estaban en vigor en Georgia, podrían entrar en vigor en Alabama y Arizona a finales de este año, y habían sido propuestas en varias estados, según el informe.
Tal exigencia no se vio nunca antes en EE.UU., según el informe, sobre todo porque las protecciones federales para evitar que los no ciudadanos se inscriban para votar ya estaban en efecto. El pedir documentación adicional efectivamente impone onerosos y a veces costosos requisitos a los votantes latinos a un nivel desproporcionado en relación con los demás, dijeron los investigadores.
Lo mismo es cierto para las restrictivas leyes de identificación con foto en nueve estados: Georgia, Indiana, Kansas, Mississippi, Pensilvania, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Wisconsin, según el informe.




























Mi Yahoo