Opinión

JORGE RAMOS AVALOS: El video (estúpido) y las fotos (topless)

 
 

Una mujer sostiene un cartel que dice "Amo a Mahoma" durante una protesta en Berna, la capital suiza, contra el filme que denigra al profeta Mahoma.
Una mujer sostiene un cartel que dice "Amo a Mahoma" durante una protesta en Berna, la capital suiza, contra el filme que denigra al profeta Mahoma.
FABRICE COFFRINI / AFP/Getty Images

El video de la película norteamericana que difama al profeta Mahoma y las fotografías en que aparece semidesnuda la duquesa Catalina cuestionan la moderna idea de que nada debe ser censurado y que, gracias a la internet, todos debemos tener acceso a todo. ¿Hay límites?

La primera impresión es que ya no los hay. Se subieron sin ningún problema a YouTube 14 minutos de una película –que aparentemente nadie ha visto– y que presentan al máximo guía espiritual de los musulmanes como un violador de menores de edad, misógino y criminal. Y aunque la corporación Google –dueña de YouTube– bloqueó inicialmente el video en Egipto, Libia, India e Indonesia, se negó a la petición de la Casa Blanca de prohibirlo mundialmente.

He visto el video, como millones de internautas en todo el mundo, y ciertamente se trata de una provocación barata, mal hecha, malintencionada, prejuiciada y racista. Algunos actores que participaron en la filmación en California de la película La Inocencia de los Musulmanes dicen que fueron engañados y que la edición final no corresponde al guión original.

Ese video fue la excusa que utilizaron los manifestantes para atacar el consulado de Estados Unidos en Bengazi, Libia, donde murió el embajador norteamericano Chris Stevens y tres de sus colaboradores. Poco después, las protestas se extendieron a más de un veintena de países árabes y aún no han parado.

El video, sí, es estúpido y absolutamente intolerante, pero es muy simplista creer que esos 14 minutos pueden generar una reacción antinorteamericana tan fuerte. Está claro que en el mundo árabe hay todavía un profundo resentimiento contra Estados Unidos. El video en contra de Mahoma fue solo una excusa.

El gobierno del presidente Barack Obama no tuvo nada que ver con él e incluso lo criticó duramente. Entonces, ¿por qué las protestas?

En los países musulmanes aún resienten el apoyo de décadas de Estados Unidos a los dictadores de la región. Hosni Mubarak era uno de los principales aliados norteamericanos antes de terminar en una cárcel de Egipto. Y hoy en día, por ejemplo, Estados Unidos apoya abiertamente al régimen antidemocrático de Arabia Saudita. Eso explica, en parte, las protestas. Pero hay más.

Aún no se olvidan las fotografías de torturas y abusos a los prisioneros árabes en las cárceles norteamericanas en Abu Ghraib y en Guantánamo. Y para muchos musulmanes todavía no tiene explicación la guerra que el expresidente George W. Bush inició contra Irak. Saddam Hussein era un terrible y sádico dictador pero no tuvo absolutamente nada que ver con los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, ni tenía armas de destrucción masiva cuando Estados Unidos invadió Irak.

Nada justifica la violencia contra el embajador Stevens y contra instalaciones norteamericanos en la región. Nada. Pero dudo mucho que el video haya sido la única razón que generó esa violencia. Eso explica, también, porque Youtube lo tiene todavía en su servidor y se puede ver en la mayoría de los países del mundo.

Las fotos de la duquesa de Cambridge sin la parte de arriba del bikini son otra cosa. Se las tomaron cuando ella vacacionaba en la casa de un tío de su esposo, el príncipe William, en Provence, en el sur de Francia. Aun cuando el paparazzi las haya tomado desde una carretera con un telefoto, se trata de una residencia privada y Catherine y su esposo tenían el derecho absoluto a su intimidad. Si hubieran estado en un lugar público, no podrían aspirar a total privacidad. Pero ese no fue el caso.

Por eso la casa real en Gran Bretaña puso una demanda en contra de la revista Closer –que compró y publicó las fotos tomadas ilegalmente– y una corte en Francia prohibió la venta de las fotos a otros medios y exigió que todo el material tomado por el fotógrafo fuera regresado a Catherine y William. Otros medios lo pensarán dos veces antes de publicar fotografías tomadas ilegalmente.

Esa decisión sobre un asunto que parece tan banal nos protege a todos. Nadie, absolutamente nadie, tiene el derecho a publicar tus cartas y documentos personales ni a tomar fotografías dentro de tu casa. Eso es un delito en la mayoría de los países del mundo y la decisión del tribunal francés lo corrobora. En este mundo en que nuestra vida privada está a solo un clic de computadora y a un hacker de distancia, es bueno saber que hay leyes que nos protegen aunque no tengamos títulos nobiliarios.

Al final, ocurrió lo opuesto a lo que muchos suponían: el video que generó muertes y violencia no fue prohibido, y las fotografías de la duquesa sí. No, en este 2012, no todo se vale.

Más de Opinión

  •  

Una manifestante del grupo pacifista Code Pink, identificada como Medea Benjamin (centro), interrumpe al presidente Barack Obama durante su discurso sobre la lucha antiterrorista, y le exigió el cierre inmediato del penal en Guantánamo, el jueves pasado.

    RICARDO TROTTI: Obama y las apariencias engañosas

    A juzgar por la intensa actividad en su cuenta de Twitter con 32 millones de seguidores y por las veces que autoproclamó a su gobierno como el más transparente de la historia, Barack Obama aparenta ser un paladín de la libertad de prensa y de políticas favorables a la divulgación de información oficial.

  • OSCAR PEÑA: Crucigrama cubano

    Hace unos días en una reunión de juiciosos cubanos preocupados y ocupados en la evolución de nuestra patria uno de los presentes, ante el análisis que se hacía de una propuesta a las autoridades de Cuba, mostró preocupación por lo que interpretarían y dirían en Miami las emisoras de TV y radio, los micrófonos abiertos, internet, y opinión popular. Esa inquietud –expresé– era timidez y un freno que debíamos superar los cubanos que estamos comprometidos con el mejor destino de nuestro nación.

  • DORA AMADOR: Los trastornados

    Aunque está por terminar, no quiero que se vaya el mes sin rememorar que mayo fue proclamado desde 1949 el “Mes de crear conciencia nacional sobre la salud mental”. Han pasado 59 años, y por supuesto se han hecho adelantos científicos y clínicos para tratar estos terribles males cerebrales, pero en general hoy, como entonces, la sociedad, incluyendo a los enfermos, insiste en querer ignorar o estigmatizar los llamados trastornos mentales como si fueran una vergüenza o una maldición que no se comprende y se quiere ocultar.

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y se alamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos