Mientras amigos y extraños, policías y familiares se abrían paso entre la densa vegetación el miércoles, unidos por la causa de encontrar al desaparecido estudiante de primer año de la Universidad de la Florida Christian Aguilar, la policía reveló detalles ominosos sobre el principal sospechoso en la desaparición, arrojando una sombra sobre una búsqueda cada vez más macabra.
La policía indicó que Pedro Bravo, la última persona a quien se vio con Aguilar, compró una pala y cinta adhesiva días antes de la desaparición de Aguilar, ocurrida el 20 de septiembre. Tras peinar los terrenos boscosos que rodean a Gainesville, los investigadores no han encontrado ninguna pala, cinta u otra evidencia.
Ni han encontrado tampoco señal alguna de Aguilar, de 18 años, quien fue compañero de secundaria de Bravo en la escuela Doral Academy Preparatory en el oeste de Miami-Dade.
Es una tortura para mí descubrir que Pedro pudo de verdad haber planeado esto, indicó su padre Carlos Aguilar, de 45 años, vecino de la zona oeste de Miami-Dade. Es duro pensar en eso, pero sigo teniendo fe y esperando que mi hijo esté vivo.
El hijo menor de Aguilar, Alexander, de 16 años, quien estudia ahora en Doral Academy, dijo que las últimas noticias eran aterradoras.
Estoy tratando de mantenerme positivo, tratando de no pensar en lo peor, comentó el miércoles.
Bravo, estudiante de Santa Fe College, en Gainesville, dijo a la policía que había peleado con Aguilar, golpeándolo por 10 o 15 minutos antes de dejarlo ensangrentado, hinchado y casi sin respirar ni moverse en un área boscosa, según documentos judiciales.
La policía arrestó a Bravo, también de 18 años, bajo el cargo raramente usado de privar de atención médica a la víctima de un delito. Antes de ser arrestado el lunes, Bravo llevó a los detectives a un área cerca de un taller de motocicletas de Gainesville donde dijo que había dejado a Aguilar.
Los investigadores no encontraron rastro alguno del estudiante desaparecido. Bravo no ha hablado a los detectives desde que fuera arrestado.
El padre de Christian afirmó que todavía tiene esperanzas de que su hijo esté vivo; tal vez lesionado y desorientado o secuestrado.
La policía no tiene certidumbre alguna de su muerte. Todavía creemos que hay esperanza, declaró Carlos Aguilar. Pero, dados los nuevos detalles sobre Bravo, tenemos que empezar a pensar en lo peor.
Aguilar y Bravo habían sido grandes amigos en Doral Academy, y asistieron juntos con sus respectivas parejas al baile de graduación. No está claro por qué pelearon el jueves, aunque Christian había empezado a salir con la ex novia de Bravo, Erika Friman, quien también estudia en Santa Fe.
Mi idea es que esto no es algo que tenga que ver con una chica Alguien está celoso de que mi hijo esté viviendo el sueño que él no pudo cumplir, afirmó Carlos Aguilar. Esto es devastador para ambas partes. Esto es una tragedia como quiera que se mire.
Los padres de Bravo habían viajado a Gainesville a principios de esta semana y se ofrecieron a ayudar en la búsqueda de Aguilar, comentó Ron Kozlowski, abogado de Bravo. Pero se pidió a los padres que no participaran por miedo a se convirtieran en una gran distracción, afirmó.





























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