El programa de la Florida para depurar de las listas de votantes a quienes no sean ciudadanos cobró nueva vida el miércoles, cuando el departamento de elecciones del gobernador Rick Scott produjo una nueva lista de 198 votantes potencialmente elegibles, incluyendo 36 que podrían haber votado ilegalmente.
La lista, junto con un conjunto de documentación, se envió a los supervisores electorales independientes de los condados, que están, en última instancia, a cargo del mantenimiento y la depuración de las listas electorales.
Al mismo tiempo, los abogados del estado en cada uno de los condados afectados podrían empezar a examinar la posibilidad de presentar cargos penales contra cualquiera que haya votado sin ser ciudadano.
La decisión de seguir adelante con el conflictivo programa sólo 41 días antes de la jornada electoral en el estado más disputado del país, es ya objeto de tres demandas federales independientes entre sí, presentadas por una coalición de grupos de tendencia liberal, así como por el Departamento de Justicia del presidente Barack Obama.
Los republicanos son los menos propensos a ser identificados como no ciudadanos potenciales en la lista, si se comparan con los independientes y demócratas. Los hispanos son más propensos a ser marcados que los blancos no hispanos o los afroamericanos, según determinó un análisis de The Miami Herald.
Algunas de las personas que están en la nueva lista, que se basa en el nuevo acceso del estado a una base de datos federal de ciudadanía, le dijo a The Herald que sí son ciudadanos. Otros dijeron que no lo son. Algunos de los que parecían haber votado, según los registros, negaron haberlo hecho.
Pero Anita Caragan, de Panama City Beach, una residente de EE.UU. que no es ciudadana, le dijo a un reportero de The Herald que ella ha estado votando por muy largo tiempo. Los registros muestran que la no ciudadana sin afiliación partidista ha emitido su voto en 10 elecciones de la Florida desde el 2000.
Caragan, que se mudó a Estados Unidos en 1970 desde Filipinas, y tiene hoy 73 años, dijo que cuando ella vivía en Norfolk, Virginia, hace más de 35 años, renovó su licencia de conducir y se inscribió al mismo tiempo para votar, sin darse cuenta de que era ilegal.
Su esposo, Emiliano, de 82 años de edad, también emigró de Filipinas y sirvió durante 21 años en la Marina de los EE.UU. Es ciudadano, pero dijo que no era consciente de que su esposa no se suponía que votara con sólo una tarjeta verde. Ambos piensan votar en noviembre.
Por supuesto que vamos a votar, dijo. Los dos tenemos las tarjetas de votantes Inscritos.
Otra no ciudadano potencial, Paul Hogg, residente de Tampa, parece haber votado en el condado de Broward en las elecciones presidenciales del 2004, según los documentos. Hogg se negó a hacer comentarios.
Me siento incómodo discutiendo esto, dijo Hogg, de 53 años de edad e inscrito como demócrata, a The Herald por teléfono antes de colgar. Voy a hablar con la oficina de elecciones.
La oficina del secretario del estado de la Florida, Ken Detzner, dijo que la nueva lista se elaboró mediante la comparación de los 12 millones de personas que hay en las listas de votantes de la Florida, con una base federal de datos de inmigración llamada Verificación Sistemática de los Derechos de los Extranjeros.




























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