Hace dos semanas, el teniente coronel de la policía colombiana del Cauca, Ricardo Augusto Alarcón, mostró a la prensa local una gran cantidad de insumos químicos, motobombas y tres retroexcavadoras. El material fue confiscado en un operativo de inteligencia contra la actividad minera ilegal en la zona.
El operativo no fue el primero y posiblemente no será el último.
Ocho departamentos colombianos están en la mira de un mapa de acción en el que grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otras bandas criminales luchan impulsados por el nuevo combustible de la guerra: la extracción de oro, petróleo y otros minerales, según las conclusiones del estudio Actores armados ilegales y sector extractivo en Colombia, realizado por el Centro Internacional de Toledo para la Paz (CITpax), radicado en España.
El informe señaló que la minería es el brazo fuerte en los departamentos del Cauca, Antioquia, Chocó, Córdoba, Bolívar, Santander, Tolima y Valle. Asimismo halló que los actores armados ilegales se han “adaptado” a las dinámicas económicas del momento y han transformado sus métodos con el propósito de influir decididamente sobre la actividad, agregó el documento.
“Esto significa que los grupos armados ilegales que han buscado beneficiarse económicamente del buen momento económico del sector también han desarrollado mecanismos de violencia más discretos frente a las empresas”, señaló Frédéric Massé, director del estudio y codirector del Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales (CIPE), de la Universidad Externado de Colombia.
Uno de los alcances del estudio destacó que la extracción de oro es una fuente de financiamiento más interesante debido a que se presta fácilmente para operaciones de lavado de dinero.
“Al contrario de la cocaína, el oro es un producto legal que no se puede rastrear fácilmente”, agregó Massé.
En ese contexto, el informe identificó la presencia de una nueva estructura y terreno de acción para los grupos armados. Así, al tiempo que el precio del oro ha registrado aumentos consistentes en el mercado internacional, la explotación ilegal de este metal empezó a representar un complemento “muy atractivo” a los cultivos ilícitos y otras actividades al margen de la ley.
El informe identificó varias fuentes de ingreso para las bandas criminales y grupos guerrilleros, incluyendo extorsión y cobro de regalías, subcontratación de mano de obra, seguridad y pago de cupos. Asimismo destacó que apenas el 14 por ciento de las 53 toneladas de oro producidas en Colombia en el año 2010 provino de la minería legal. El 86 por ciento restante fue extraído a partir de las operaciones de mineros artesanales, informales y organizaciones al margen de la ley, concluyó el informe.
“Según la Defensoría del Pueblo, cerca del 50 por ciento de las minas en el país es ilegal, muchas dominadas por grupos armados ilegales, y en 44 por ciento de los municipios del país existe explotación ilegal de carbón, oro u otro mineral”, añadió el estudio.




























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