La posibilidad de que el atribulado representante federal David Rivera sea formalmente acusado o de que pierda su elección ha hecho que los republicanos comiencen a alistar a potenciales sucesores para que recuperen la banca en el 2014 en caso de que los demócratas la ganaran.
La presión ha ido en aumento durante un mes aproximadamente, pero se desbordó la semana pasada luego de que una serie de reportajes de The Miami Herald y El Nuevo Herald documentaran que un candidato sospechoso de realizar actividades de campaña ilegales relacionado con Rivera se ha vuelto contra el representante.
La semana pasada, un grupo de republicanos de Miami comenzó a considerar posibles futuros candidatos, quienes pueden incluso desafiar a Rivera en el 2014 si él ganara las elecciones en noviembre.
A la cabeza de la lista están: Jeb Bush Jr., hijo y homónimo del popular ex gobernador; y la senadora estatal Anitere Flores. Otros nombres incluyen a Marili Cancio, una abogada que desafió a Rivera en la primaria republicana del 2010; el ex senador estatal Alex Díaz de la Portilla, quien aspira a la Cámara de Representantes estatal, y Carlos Curbelo, miembro de la Junta Escolar de Miami-Dade.
No se pudo contactar a alguno de ellos para que hicera comentarios, excepto a Cancio, quien dijo que cualquiera que esté en la contienda derrotará a Joe García. No podemos permitirnos tenerlo en el Congreso.
Pero el propio asesor político de confianza de Rivera está preocupado.
David enfrenta una tarea verdaderamente hercúlea para mantener en orden su campaña, dijo Darío Moreno, un profesor de ciencias políticas en la Universidad Internacional de la Florida que hace encuestas para Rivera.
Todo el mundo en una reunión política de este fin de semana hablaba de esto, dijo Moreno, quien declinó mencionar nombres de las personas que asistieron a la reunión de los republicanos.
Para empeorar las cosas de Rivera, The Miami Herald obtuvo el viernes un sondeo llevado a cabo por el encuestador republicano McLaughlin & Associates que mostró que Rivera perdía ante el demócrata Joe García por 33-43 por ciento.
La ventaja de 10 puntos porcentuales está fuera del margen de error de un 4.9 por ciento para el estudio de 400 posibles votantes que se realizó en el recién diseñado Distrito 26, que va desde Kendall a Cayo Hueso. Una encuesta demócrata anteriormente en el mes mostró a García con una ventaja de 9 puntos.
La encuesta republicana podría dañar la ya anémica recaudación de fondos de campaña de Rivera, y eso a su vez podría hacerle difícil contratar personal de campaña.
McLaughlin es el encuestador del Partido Republicano, y es muy bien conocido y respetado, dijo Moreno, haciéndose eco de comentarios del consultor político David Custin, quien ha encabezado los esfuerzos para derrotar a García en las dos anteriores contiendas para el Congreso.
Parece mal para Rivera, agregó Custin.
Sin embargo, Moreno dijo que en este momento, Rivera cifra sus esperanzas en dos puntos: La impopularidad de Joe con los votantes cubanos exiliados. Joe aún tiene un gran problema cubano. Segundo, es demasiado tarde para que los republicanos recluten a un candidato en este momento tardío para que retenga la banca.






























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