LIMA -- Con expresiones de respaldo a Palestina y urgentes exhortaciones a hallar una solución a la crisis y violencia que afectan a Siria, se inició el martes la cumbre de jefes de estado y de gobierno de América del Sur y Países Arabes (ASPA), que busca convertirse en un puente que facilite e impulse una mayor cooperación y relaciones económico-comerciales entre los dos bloques.
El mandatario anfitrión Ollanta Humala dio la bienvenida a los nueve presidentes sudamericanos y cuatro dignatarios árabes participantes en la cita, y expresó que el foro ASPA “es un espacio donde todo suma”, ya que se trata de 32 economías complementarias entre sí que presentan “una considerable cantidad de oportunidades”.
En la sesión inaugural participaron Dilma Rousseff, de Brasil; Sebastián Piñera, de Chile; Cristina Fernández, de Argentina; Juan Manuel Santos, de Colombia; Rafael Correa, de Ecuador; Evo Morales, de Bolivia; José Mujica, de Uruguay, y Donald Ramotar, de Guyana. Entre los dignatarios árabes estuvieron el rey de Jordania, Abdalá II; el jeque Hamad bin Jalifa Al Thani, de Qatar; el presidente del Líbano, Michel Sleiman, y el presidente de Túnez, Moncef Marzouki.
Rousseff destacó las potencialidades que tiene una relación entre América del Sur y el mundo árabe, y resaltó las delicadas situaciones que afronta esa región en la actualidad.
Asimismo, respaldó el anhelo de “una Palestina libre y soberana” y dijo que Brasil repudiaba toda forma de intolerancia religiosa, las manifestaciones de islamofobia, así como “los actos recientes de violencia y terrorismo que fueron practicados contra los Estados Unidos, Alemania y otros países”.
“Algunas de las situaciones en el mundo árabe nos han causado mucha preocupación. La violencia generalizada en Siria por ejemplo, es fuente de profunda tristeza para Brasil, que abriga a millones de descendientes árabes”, sostuvo.
“Estamos conscientes que la mayor responsabilidad por el ciclo de violencia recae en el gobierno de Damasco, y hace victimas a mujeres, niños y jóvenes, pero sabemos también de la responsabilidad de las oposiciones armadas, especialmente de las que cuentan crecientemente con apoyo militar y logístico extranjero”, anotó.
En ese sentido, dijo que Brasil apoya los esfuerzos de las Naciones Unidas y de la Liga Arabe “a favor de una solución negociada al conflicto”.
“Desde nuestro punto de vista esa es la única solución posible. Se espera que todos los involucrados acepten el camino del diálogo que es el camino de la paz en la región”, expresó.
También indicó que preocupaba a Brasil una creciente retórica a favor de una acción militar unilateral contra instalaciones en Irán, y afirmó que cualquier iniciativa de ese tipo “constituirá la violación de la carta de la ONU, desestabilizará aún más al Medio Oriente y también afectará a su población con gravísimas consecuencias para la humanidad”.
Por su parte, el Secretario General de la Liga de Estados Arabes, Nabil Elaraby, quien en la víspera en la reunión de cancilleres ASPA, había exhortado a encontrar una solución al problema sirio lo más pronto posible, reiteró el martes su invocación advirtiendo que el resultado de la crisis podría ser “catastrófico”.



























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