El sábado, el presidente venezolano Hugo Chávez acusó a sus adversarios de trazar planes para sabotear las instalaciones eléctricas. El lunes, su representante ante las Naciones Unidas denunció que sectores golpistas desconocerán los resultados de las elecciones. El martes, el ministro de Defensa reveló un presunto complot de la oposición para cometer acciones violentas.
Cada vez son más frecuentes las advertencias del gobierno de Venezuela de que espera una situación irregular durante los cruciales comicios del domingo, y se multiplican las denuncias de sus más altos portavoces de que la oposición planea recurrir el terrorismo para desconocer la voluntad popular.
Pero de acuerdo con expertos consultados por El Nuevo Herald, lo que podría estar ocurriendo es exactamente lo contrario, con un gobierno temeroso ante las crecientes señales de una derrota electoral frente al candidato de la oposición Henrique Capriles.
Estos pronunciamientos son claramente calculados para esconder sus planes de suprimir a la oposición. Es un plan que ya ha sido desenmascarado públicamente, pero no hay dudas de que ellos prevén seguir adelante con ellos, afirmó el ex embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roger Noriega.
Es obvio para mí, así como para la comunidad internacional, que Chávez está perdiendo terreno [ ] y respaldo ante sus desmoralizados seguidores. Los pronunciamientos que hemos visto son parte de un plan de este régimen de hacer uso de la violencia para descarrilar el proceso democrático, añadió Noriega.
Según los analistas., las advertencias del gobierno sobre los planes de la oposición no son sino una excusa anticipada para usar la fuerza, e incluso envían un claro mensaje a la oposición: de perder los comicios, el gobierno de Hugo Chávez no entregará el poder.
Es un mensaje que ha estado siendo transmitido desde hace algún tiempo, agregó el ex embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, Diego Arria, quien compitió contra Capriles durante las primarias de la oposición.
Vienen diciendo que la oposición intenta desestabilizar el país para desconocer los resultados electorales y tiene organizado planes de violencia. Y a eso Chávez le agrega: es imposible que perdamos, afirmó Arria desde Caracas.
Entonces el mensaje final es: la única manera de que nosotros perdamos es que nos hagan fraude y que haya violencia. Pero resulta que el único que puede cometer el fraude es el gobierno que maneja el Consejo Nacional Electoral, y son ellos los que tiene el control de la fuerza armada, sostuvo.
Pero además, el oficialismo también tiene acceso a grupos de seguidores armados que han sido entrenados a usar las armas para defender a la revolución.
La recurrencia con que los pronunciamientos han sido emitidos en los últimos días, bien podría ser una señal de que el gobierno esté preocupado por el desenvolvimiento de la campaña, en medio de señales de que la popularidad de Chávez está en descenso y la del candidato de la oposición va en alza.
Si el gobierno está viendo esa posibilidad, de un margen estrecho de victoria [a favor de Capriles], es probable que se está sintiendo inclinado a tocar las teclas de la violencia, para tratar de impulsar la expulsión y para tratar de evitar que más gente salga a votar que desfavorece al gobierno, y para evitar el voto oculto, o el cruce de votos de sus afectos, afirmó el analista y asesor electoral, Orlando Viera-Blanco





























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