En un caso singular seguido de cerca por los expertos en inmigración, el Tribunal Supremo de la Florida considerará si un inmigrante indocumentado puede ejercer como abogado en la Florida.
José Godínez-Samperio, de 26 años, vecino de Tampa, es hijo indocumentado de inmigrantes y un soñador, en el sentido de la ley DREAM Act. Su historia brinda un vívido rostro humano a las ambigüedades de las leyes de inmigración de Estados Unidos.
El está listo para hacerse abogado, excepto por un detalle: él no es ciudadano estadounidense.
El se graduó de Leyes, pero no tiene número de Seguridad Social.
El ha servido de voluntario como asistente de servicios legales, ayudado a víctimas de violencia doméstica. Pero no tiene permiso de trabajo.
El martes, en las cámaras sacras del Tribunal Supremo, el aspirante a abogado estaba sentado en primera fila. Tras una hora de agitados argumentos legales, quedó en claro que su caso no se resolverá anters de las elecciones del mes próximo, cuando la política de inmigración estadounidense podría volver a cambiar.
Godínez-Samperio está tratando de empezar su carrera legal basándose en parte en una orden de junio del presidente Barack Obama, que permitía a ciertos inmigrantes indocumentados de menos de 30 años que permanecieran en Estados Unidos sin temor a la deportación.
Nacido en México, él vino a EEUU con sus padres a los 9 años. Diecisiete años después, su historia se puso en primer plano ante el tribunal superior de la Florida, el primer caso de su tipo en el estado.
Es algo histórico, dijo Godínez-Samperio después al salir del juzgado. Creo que esto es muy parecido cuando se permitió a los primeros afroamericanos, o a las primeras mujeres, que ejercieran como abogados.
Godínez-Samperio, un Eagle Scout que habla fluidamente el inglés, fue el primero de su clase en la secundaria Armwood High de Tampa, se graduó de New College en Sarasota y de la escuela de Leyes de la Universidad Estatal de la Florida (FSU), donde su profesor y mentor favorito fue Talbot Sandy DAlemberte, ex presidente de FSU y del Colegio Americano de Abogados (ABA), quien es ahora el abogado de Godínez-Samperio.
El ha hecho todo como se supone que lo haga. El ha cumplido con todas las reglas, dijo DAlemberte. ¿Qué más se puede pedir a un abogado?
La Junta de Examinadores del Colegio de Abogados de la Florida, un panel de 15 miembros que comprueba el carácter y la aptitud de los aspirantes a la abogacía, concedió inicialmente a Godínez-Samperio una dispensa del requisito de probar su estatus de ciudadanía luego que él reveló que no era ciudadano.
Pero los examinadores no pudieron llegar a un consenso sobre si debían aprobar su solicitud. Ellos están pidiendo consejo a al Supremo.
Me parece muy extraño tomar todos estos pasos y llevar a una persona justo al borde, y luego lanzarlos al precipicio, dijo el magistrado Fred Lewis.
Algunas de las preguntas más incisivas fueron formuladas por los tres magistrados que el 6 de noviembre recibirann un veredicto de los votantes en una votación de retención a nivel estatal: Lewis, Peggy Quince y Barbara Pariente, quien preguntó a DAlemberte si su cliente estaba ilegalmente en Estados Unidos.
No era ilegal en el sentido de ser un criminal, dijo DAlemberte. Pero no estaba en cumplimiento de la ley.
DAlemberte dijo a los magistrados que su cliente no puede solicitar la ciudadanía estadounidense a menos que abandone EEUU por 10 años.
Tres ex presidentes de ABA de la Florida Martha Barnett, William Reece Smith y Steve Zack han urgido al tribunal que exija a los examinadores aprobar la solicitud de Godínez-Samperio, señalando que él tuvo que vencer la barrera del idioma y barreras financieras para alcanzar su objetivo.
Imponer una negativa a priori a su admisión al Colegio de Abogados sería un desperdicio de talentos excepcionales para nuestra profesión, escribieron ellos.
El sueño de Godínez-Samperio es llegar a ser abogado de inmigración.
Ese sería mi ideal, dijo. Las leyes de inmigración son muy complejas. Ojalá hubiera podido navegarlas mejor.
Para contactar a Steve Bousquet: bousquet@tampabay.com o 850-224-7263.





























Mi Yahoo