Tal como sucedió a lo largo de la campaña del 2012, el último día de la temporada no fue nada de lo que esperaban los Marlins de Miami antes de iniciar la contienda con más expectativas en la historia de la franquicia.
Un revés. El número 93 del campeonato, cifra que dejó a los peces en el último lugar del Este de la Nacional y bastante lejos.
Bastante vergonzosa. Bastante difícil, así resumió lo que fue la campaña de los peces el mánager Oswaldo Guillén, hoy en la silla caliente y protagonista de los rumores que apuntan que el propietario de la organización, Jeffrey Loria, lo despedirá en algún momento del receso de campaña.
El miércoles, en un encuentro que se jugó a las 4:30 de la tarde, Guillén bajó la cabeza una vez más ante el desempeño de su equipo en el terreno que cayó 4-2 ante los Mets de Nueva York y que evitaron así la primera barrida marina desde finales de junio y principios de julio.
Fue el epílogo de la decepción que han sido los peces en el 2012, una temporada para la que finalmente se sacó la billetera se firmaron a José Reyes, Mark Buehrle y Heath Bell-, pero que terminó con una de las peores actuaciones en el registro de la historia del equipo.
Fue un verano muy difícil para mí. Y sé que también lo fue para Jeffrey y el alto mando del equipo, consideró Guillén.
Tan complicado fue que pese a hacer una inversión de casi $200 millones durante el receso de campaña, a mediados de temporada el equipo tiró la toalla y se desmanteló, un movimiento en el que partieron Hanley Ramírez, Aníbal Sánchez, Gaby Sánchez y Omar Infante.
Ahora toca mira hacia adelante.
Hay que pasar la página. Dejar todo esto atrás. Ya no se puede cambiar. Lo importante es lo que viene. Sé que será un proceso difícil y para las personas de la gerencia un invierno bastante largo, consideró Guillén.
El primer paso, señalan fuentes dentro del club, se determinará esta semana que es cuando se espera se reúna el alto mando para trazar la estrategia del receso de campaña y determinar si seguirá o no el dirigente venezolano a quien le restan tres años y $7.5 millones en su contrato.
David Samson, presidente de la organización, esquivó cualquier posibilidad de adelantar la posición del club al respecto. No voy a comentar nada, dijo el ejecutivo que ni siquiera quiso confirmar si habría una reunión.
Pero Guillén es optimista.
Cien por ciento de probabilidad de que seré el mánager en el 2013. Eso es lo que creo. Espero serlo. Quiero serlo. ¿Lo seré? Esa no es mi decisión, aseveró. Este equipo no está lejos (del éxito). Tenemos piezas aquí que creemos pueden funcionar, si así sucede, no estamos lejos. Ahora bien, si esas piezas no funcionan, será un camino largo.
Siga a Luis E. Rangel en Twitter: @luirangel




























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