ST. PETERSBURG -- Desde el camello al reno, muchos miembros del reino animal se han visto ensillados y espoleados por los seres humanos. La Florida, donde montar avestruces era una atracción turística a principios del siglo XX, es un lugar donde encontrar fácilmente exóticas bestias de carga.
Teniendo en cuesta esta historia, uno esperaría que fuera inocuo montar encima de un manatí, un mamífero marino de forma ovoide que no es muy conocido por tener otros usos prácticos.
Pero uno puede equivocarse.
El insulto que montar manatíes representa tanto para la naturaleza como para la civilización floridana se puso de manifiesto el martes, cuando agentes policiales lanzaron una campaña para identificar a una mujer que había sido vista montando un manatí en Fort De Soto Park.
El jefe de la Policía del Condado Pinellas Bob Gualtieri celebró una conferencia de prensa para censurar el supuesto abuso de un animal al cual llamó una parte enorme de nuestra cultura aquí en la Florida. Dijo que esperaba que las fotos tomadas por un testigo de la mujer que había montado el manatí la identificaran, haciendo posible llevarla ante la justicia.
El martes, más tarde, Ana Gloria García Gutiérrez, de 52 años, vecina de St. Petersburg, llamó a la jefatura de policía y admitió haber sido la que supuestamente había abusado del manatí.
Ella admitió haber tocado los manatíes, pero alegó que no sabía que hacerlo era ilegal.
No fue arrestada. La fiscalía estatal se ocupará del caso, dijeron las autoridades.
Bajo la Ley de Protección al Manatí de la Florida, abusar de una vaca marina es un delito menor de segundo grado, que se puede castigar con una multa de $500 o hasta 60 días de cárcel.






























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