BAYAMO, Cuba -- El español Angel Carromero expresó el viernes ante el tribunal que lo juzga en la ciudad oriental de Bayamo su "profundo sentimiento de pena por el desafortunado accidente" de tráfico en el que murieron los opositores cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero.
"Lo siento profundamente", dijo Carromero en una declaración donde aseguró que ha "perdido muchas cosas en este tiempo" pero "no tiene comparación con el sentimiento de dolor de las familias" de los fallecidos.
Tras una exposición previa del presidente del tribunal, Milson Piña Hidalgo, el juicio arrancó con esta declaración de Carromero, que luego fue interrogado por la fiscalía y el abogado defensor.
Carromero ratificó el viernes las declaraciones que hizo durante la fase de instrucción del caso y aseguró que circulaba a una velocidad de entre 80 y 90 kilómetros por hora al entrar en la zona de obras de la carretera donde ocurrió el accidente hace dos meses y medio.
También volvió a admitir que "desgraciadamente" perdió el control del vehículo al entrar a una zona de baches u ondulaciones en ese lugar.
Carromero, de 27 años, está acusado de "homicidio imprudente" al ser el conductor del automóvil en el que viajaban Payá y Cepero, fallecidos en el siniestro.
Según la versión oficial, las causas del accidente fueron el exceso de velocidad y otros errores del conductor del vehículo al circular por una carretera en obras que estaba sin pavimentar pero señalizada al efecto.
La fiscalía cubana pide siete años de cárcel para Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular (PP) de Madrid.
Fuentes de la defensa del joven español dijeron a Efe que pedirán durante el juicio su absolución e inmediata puesta en libertad.
Carromero conducía el automóvil alquilado que sufrió un accidente el pasado 22 de julio en el kilómetro 724 de la carretera que une las ciudades orientales de Las Tunas y Bayamo.
Durante el juicio, además de las intervenciones de la fiscalía cubana y la defensa del acusado, prestarán testimonio ocho testigos y trece peritos.
Es previsible que el juicio concluya y quede visto para sentencia este mismo viernes.
Carromero se sentó en la primera fila, vestido con camisa blanca, y se le veía aparentemente tranquilo y con buen aspecto.
Antes de empezar la sesión se pudo ver a Carromero conversar brevemente e incluso intercambiar sonrisas con el cónsul general de España en Cuba, Tomás Rodríguez Pantoja, y con el abogado español José María Viñal, que viajó a Bayamo en representación de la familia del acusado.
Sectores de la disidencia interna y del exilio cuestionaron los argumentos oficiales, mientras que la familia de Payá, que no ha presentado cargos contra Carromero, insiste en reclamar una investigación independiente sobre el suceso.
Pocos días después del accidente, las autoridades cubanas mostraron a la prensa nacional y extranjera una declaración de Carromero -grabada estando detenido- en la que confirmaba la versión del accidente y negó que hubiera otros vehículos implicados.
En ese vídeo Carromero pedía "a la comunidad internacional" que se centrara en sacarlo de la isla y no utilizar el suceso con fines políticos.
El presidente del tribunal ha permitido a los medios de comunicación extranjeros desplazados a Bayamo visualizar el juicio en una sala aledaña mediante un circuito interno de televisión.
Los periodistas, sin embargo, no pueden introducir a ese recinto ni grabadoras, ni teléfonos móviles, ni computadoras portátiles.






























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