Ian Fleming, el inventor en la literatura de James Bond, el agente 007, nunca soñó que su personaje se convertiría en un mito cinematográfico de la aventura, así como Scarlett O’Hara en el melodrama y Rocky e Indiana Jones pisándole posteriormente los talones. Desde su arrancada en 1962, seis actores (Sean Connery, George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig, hasta el momento) se encargaron de darle vida al seductor, intrépido y cínico personaje, luchador incansable en sus inicios contra el comunismo y luego el terrorismo internacional, fiel a Bernard Lee, a Robert Brown y a Judi Dench como los agentes M, según los contratos, y sobre todo a la corona inglesa.
Once directores (desde Terence Young hasta Sam Mendes en la actualidad) se movieron detrás de las cámaras colocándolo en las más difíciles e increíbles situaciones donde una buena dosis de sexo le insuflaba coraje a Bond, el supermacho, para alcanzar sus objetivos. Un desfile incomparable de chicas ha tenido a su alrededor, por interés o curiosidad, donde se destacaron Ursula Andress, Diana Rigg, Claudine Auger, Kim Basinger, Britt Ekland, Maud Adams, Carole Bouquet, Sophie Marceau y Halle Berry, entre otras, por aquello de que la belleza y el peligro desandan juntos. Los malvados sofisticados también se vistieron de gala con Joseph Wiseman como el primero, Telly Savalas, Max von Sydow, Christopher Lee y Javier Bardem pavoroso, el último en surgir en Skyfall (2012), sin dejar fuera a Lotte Lenya convertida en leyenda que lleva un estilete subrepticio en la punta de un zapato.
Durante su larga trayectoria James Bond se movió por lugares insólitos, desde su Inglaterra natal hasta Estambul, Las Vegas, Egipto, Tailandia, Hong Kong, Macao, siendo el más venerado el de su punto de partida, la isla de Jamaica, lugar obligado de visita por la casa donde lujurió y se enfrentó a múltiples peligros mientras rodaban Dr. No (1962). Como rezó después la propaganda de Goldfinger (1964): Cualquier cosa que toca se convierte en conmoción , con licencia para matar.
A pesar de la imborrable imagen de Sean Connery como el primer James Bond, él fue el residuo de una decantación donde se barajaron a James Mason, Rex Harrison, David Niven, Trevor Howard y hasta Cary Grant. Connery dio una lección de actor a sus detractores y resultó demasiado capaz cuando conquistó el Oscar secundario por su actuación en The Untouchables (Brian De Palma, 1987).
De 1962 hasta el momento, 24 películas en 50 años aunque algunos acuciosos citen otras realizaciones. Títulos algunos verdaderamente afrodisíacos al paladar auditivo: From Russia with Love (1963), Diamonds Are Forever (1971 ), Never Say Never Again (1983) marcando el regreso de Sean Connery siendo la única filmada fuera de las producciones Eon, The World Is Not Enough (1994), Tomorrow Never Die (1997), Die Another Day (2002), por citar algunos.
Durante cinco décadas James Bond ha formado parte de muy diversas generaciones en el mundo entero. Pronunciar en voz alta su nombre es un culto de amor por el cine todavía insuficiente para lo que nos queda por disfrutar. •



























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