Apreciado maestro: Reciba mis saludos y, esperando todo marche en paz, me dirijo a usted con plena confianza en que con su consejo, ó, en caso de una cita personal, obtendremos una respuesta sensata y correcta.
Soy ciudadano americano, nacido en Colombia. Mi pareja, sobre el cual y bajo su permiso me permito pedirle su libre y sabia opinión para tratar de aliviar “La Vorágine” de leyes en la que n adie nos ha sabido orientar en buen camino. Mi amigo y yo tenemos una relación desde hace 4 años en los cuales él ha visitado diferentes “abogados” que, al parecer, su único interés es el dinero antes de brindar una solución posible.
Mi amigo Ronnie es ciudadano de Filipinas y él vino a EEUU con una visa H1A a trabajar como enfermero en 1982, profesión que ha ejercido con todos los propósitos de cumplir con las leyes de este país, permiso de trabajo extendido hasta cuando se pudo, licencia de enfermero registrado actual y vigente, y exámenes de rigor exigidos para su trabajo. En el 2011 mi amigo sufrió un ataque cardiaco y fue diagnosticado con el virus VIH que causa el SIDA. Quizás esto no sea relevante en este contexto, pero en la medida de dejarle saber a usted la verdad sobre este caso, pienso que debo contarle que yo también soy VIH positivo por los últimos 20 años.
Abogado Rosenow, nosotros quisiéramos obtener una cita personal con usted ó alguien relacionado de la misma escuela ó filosofía que usted profesa, que nos pueda orientar en este camino. Yo he leído muchos de sus artículos y me he atrevido a traducir algunos de ellos al inglés por la manera de fábula con la que usted escribe para descifrar incógnitas que la gente propone, tales como “ir a cazar tigre al Africa sin escopeta”, “En el Arca de Noé todos caben”, entre muchos otros artículos .
Hace poco llamé a una de sus oficinas y hablé con Ingrid, quien amablemente me invitó a escribirle personalmente.
Mauricio Quiceno B.,
Miami Beach, Florida
Una norma “constitucional” propia de la cual soy seguidor devoto es la de responder los casos en el orden en que me los plantean. De ahí que saludándome usted “Apreciado maestro”, debo declinar esa nota de admiración reservándola, por ejemplo, para un inigualable Pablo Picasso, para un artífice de las letras como un León de Greiff... ó para cualquier modesto albañil ó levantador de ladrillos cuando, al final de la tarde, cariñosamente lo invitamos (“Venga, maestro...”) a compartir un trago de ron tras su sudorosa jornada de trabajo. Gracias, pues, por el título y, agradecida la intención, disipo el equívoco...
Pero, al grano. Existen en inmigración peticiones familiares por padre, madre, cónyug e, hijos, y hermanos. En su situación concreta, la aplicable de ellas sería la de “cónyuge” (?!). si como parte de esas leyes existiera el matrimonio legal entre varones ó entre hembras. En algunos pocos estados de nuestro país ya existe el matrimonio legal entre homosexuales (!), pero éste ha sido combatido a través de plebiscitos aprobados, tales como la “Proposición 8” en California (52 por ciento en contra), ó como asimismo por la ley federal DOMA (Defense of Marriage Act) de 1998. Pero, ¡ojo!, esta lucha está l ejos de haber terminado y está actualmente ventilándose ante la Corte Suprema de EEUU -- el más alto tribunal de la nación.
Entretanto, las peticiones conyugales homosexuales en Nueva York, por ejemplo, están engavetadas en Inmigración, esperando el desenlace de esa gran batalla legal. Si DOMA (que es contra ustedes) termina derrotada y eliminada por la Corte Suprema, ¡para su compañero y usted brillaría una luz de esperanza! En caso contrario, “la cosa está mala” para ustedes dos y... para millones más de ansiosos homosexuales en EEUU. La decisión del tribunal supremo está próxima, y diversos especialistas predicen que DOMA (¡el obstáculo!) dejará de existir. Si es así, good for you!
Yo volveré a tocar el tema apenas se defina esta difícil controversia. Antes de eso, nada puedo hacer por ustedes Tenga fe porque el curso de la historia en el mundo de Occidente está corriendo a su favor. Sigan pendientes y ...¡suerte!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132


























Mi Yahoo