Los Dolphins se han visto incapacitados para asegurar la victoria en los dos últimos partidos, y hoy (1 p.m. TV: CBS) saldrán a redimirse en el choque contra los Bengals de Cincinnati (3-1).
Ambas derrotas las sufrieron los Dolphins en tiempo extra, contra los Cardinals en Arizona y los Jets de Nueva York en Miami.
“No hemos jugado muy bien en el cuarto período”, explicó el entrenador de los Dolphins, Joe Philbin. “La semana pasada en Arizona, perdimos el ovoide a falta de nueve minutos, lo recuperamos en la zona de anotación y acto seguido respondimos con un touchdown, en una gran jugada. Contra los Jets no lo hicimos bien pero empatamos el juego. Nuestros jugadores son muy competitivos, saben lo que está en juego, pero tenemos que hacer algo más para ganar los partidos”.
Pese a lo doloroso de ambas caídas que empujaron a los Dolphins al último puesto en la División Este de la Conferencia Americana con récord de 1-3, hay algunas cosas que dejan lugar para el optimismo.
La defensiva respondió de manera notable en gran parte del encuentro contra los Cardinals y derribó ocho veces al quarterback Kevin Kolb. El defensive end Cameron Wake se apuntó 4.5 sacks. El cornerback Sean Smith interceptó dos veces el ovoide, una de ellas en su propia zona de anotación.
En la ofensiva, Brian Hartline fue la gran figura al ganar 253 yardas y anotar un kilométrico touchdown de 80 yardas en combinación con el quarterback Ryan Tannehill. Ahora, se ubica como el líder de los wide receivers de la NFL con 455 yardas ganadas en cuatro partidos.
Lo de Hartline tiene enorme mérito porque se perdió toda la pretemporada debido a una lesión en la pantorrilla y hace cuatro meses estuvo hospitalizado 12 días debido a complicaciones por una apendicitis.
Nadie hubiese pensado que Hartline tuviera a estas alturas una producción tan extraordinaria. El propio jugador, sin embargo, es su más exigente crítico y afirma que no basta esa actuación para sentirse satisfecho.
“Sólo fue un partido”, manifestó Hartline. “No quiero que la gente piense que luego de esa actuación de pronto me convertí en un gran jugador. Sólo ha sido un partido, y este tipo de aactuaciones tienen que producirse más de una vez”.
Otro de las armas importantes de los Dolphins es Reggie Bush, quien la semana pasada jugó pese a sufrir dolores en la rodilla izquierda. Terminó con problemas en la cadera y se espera que contra los Bengals este recuperado plenamente.


























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