CARACAS -- Los venezolanos entraron el lunes en un nuevo período de incertidumbre, preguntándose si la elección del presidente Hugo Chávez a un tercer período de seis años acelerará o ralentizará su muy polarizante revolución socialista, así como si él tiene aún cáncer.
Su victoria de 11 puntos porcentuales sobre Henrique Capriles Radonski, su menor margen de victoria desde su primera elección en 1998, colocó a Chávez hasta el 2019 en el palacio presidencial de Miraflores.
Pero con un 45 por ciento del voto del domingo en su contra, Chávez ahora o bien insiste en su modelo socialista y autoritario, o va a empezar un proceso de diálogo con los opositores, dijo Carlos Romero, un ex politólogo de la Universidad Central de Venezuela.
Entre los tópicos que Romero dijo que se podían discutir: la cuarta mayor tasa de criminalidad en el mundo, detrás de Honduras, El Salvador y Jamaica; y la mayor tasa de inflación en América Latina, que el año pasado fue de un 27.6 por ciento.
Sin embargo, el ex teniente coronel de 58 años de edad y líder de un fallido golpe de estado en 1992 nunca ha parecido ser un negociador. El ha hablado repetidamente de la necesidad de profundizar su Socialismo del Siglo XXI a nombre de los pobres, atacó a Capriles como un lamebotas y en otras lo criticó como un escuálido.
Los venezolanos que respaldan a Chávez, algunos de ellos con un fervor casi religioso, dicen que sus campañas antipobreza conocidas como misiones entregan beneficios como cuidado médico gratis por médicos cubanos y vivienda, alimentos y transporte subsidiados en esta nación de 30 millones de personas.
Para alimentar los gastos ha estado el torrente de dólares de las exportaciones de petróleo. El precio del crudo se ha mantenido cerca de los $100 dólares el barril durante ocho de los casi 14 meses de Chávez en el poder.
Así que cuando Chávez hizo un llamado a sus partidarios para que participaran masivamente en la votación del domingo, ellos lo hicieron. La tasa de abstención de un 19.1 por ciento de los votantes registrados fue la menor de cualquier elección en la época de Chávez.
Rolando Rivas, de 28 años, un caraqueño que quedó sin hogar por las inundaciones en el 2010, estuvo de acuerdo en que el nuevo apartamento de dos dormitorios que recibió apenas la semana pasada del gobierno influyó en su voto.
Claro que sí, porque ya tenemos una casa. Tenemos que pagarla, pero no importa, porque las cuotas son mínimas y es a 30 años, agregó Rivas. Incluso no tendrá que comenzar a hacer pagos del apartamento por dos años.
Norma Domínguez, de 19 años y quien vende goma de mascar en una mesa plástica cerca del centro comercial El Recreo en Caracas, dijo que gracias a Chávez su madre tuvo una exitosa operación de cataratas en La Habana. El pueblo está seguro en las manos del comandante, agregó.
Los críticos de Chávez alegan que su cortejo constante de los pobres a expensas de los que están mejor significa una guerra de clases, y destacan que hay una parte cuestionable en su séptima victoria consecutiva en las urnas.





























Mi Yahoo