Yo tengo la cabeza de un disc jockey, dice Jovanotti en comunicación con El Nuevo Herald. Arriba del escenario están todos los estilos que me gustan, desde el hip-hop, las baladas italianas, el rock y punk. Sin olvidar la influencia de la música latina.
Sí, Jovanotti es todo ese coctel extraño que lo hizo mundialmente conocido. El artista que nació bajo el nombre de Lorenzo Cherubini (Roma, 1966) no es sólo el músico de rock más conocido de Italia sino que su nombre es un inevitable en la escena europea y América Latina. Con más de dos décadas en el espectáculo, ha colaborado con Amadou & Mariam, Sergio Mendes, Beastie Boys y Luciano Pavarotti.
Para extender su obra es que este año Jovanotti decidió instalarse en la ciudad de Nueva York, editar el disco Italia 1988-2012 y emprender una gira que llega hoy al Fillmore de Miami Beach. El disco es una colección de mis temas muy curiosa, ya que la hizo especialmente para Estados Unidos el productor Ian Brennan, dice Jovanotti. Son los temas que más han sonado en el exterior. Es una mirada distinta que busca presentar mi música a la gente de este país. Al lado de todo los discos que grabé, ésta es una puerta pequeña, pero es muy válida.
A mediados de la década de 1990 canciones como Penso positivo y Piove catapultaron el nombre de Jovanotti al exterior. Por primera vez, el músico emprendió una gira internacional. América Latina, está claro, fue un territorio que le dio grandes sorpresas que se tradujeron en sus discos posteriores.
La música latina tiene una gran presencia en Italia, pero cuando empecé con las giras me enamoré definitivamente, explica. Aprendí de esa gran tradición que tienen las letras, descubrí un mundo muy amplio. La siento en mi corazón y tengo el privilegio de tener amigos como Juanes y Jorge Drexler.
En esos viajes fue que Jovanotti pudo cumplir un sueño que venía postergando desde su adolescencia, conocer Cuba. Siempre tuve una curiosidad muy grande, tanto intelectual como musical por visitar ese país, afirma. En Italia, como en el resto del mundo, siempre se ha hablado de Cuba. Y de muchas maneras, por supuesto. El tema tiene mucha controversia. Por eso siempre tuve curiosidad por visitarlo. Pero fui sin ninguna ideología, simplemente con el deseo de conocer a la gente y su situación, como también su música, que ha sido una gran influencia en todo el mundo. Fue una gran experiencia.
De todas sus visitas a Cuba hay una que es muy emotiva para el músico, su presentación en el concierto Paz sin Fronteras de Juanes, el 20 de septiembre del 2009 en la Plaza de la Revolución de La Habana. Al evento, que contó con la participación de artistas internacionales y locales como Miguel Bosé y Silvio Rodríguez, asistieron más de un millón de personas. La historia de mi participación es muy divertida, recuerda el músico. Me enteré [de los planes de hacer el concierto] leyendo el diario en Italia. Me gustó mucho la intención del concierto, así que le escribí a Juanes diciéndole que la idea me parecía muy grande, de mucho coraje; que me gustaría estar allí. Cuba es muy importante para mí y viví tres días inolvidables. Hubo una plaza llena de jóvenes que como a todos los del mundo les gusta la libertad. Y también quieren paz.
Para que no hayan dudas, si acaso alguien las tuviera, Jovanotti quiere profundizar sobre el tema. Yo soy italiano, sé de la tragedia del pueblo cubano que también tiene que vivir fuera de su tierra, con las familias divididas, afirma. Es un drama histórico. Tal vez tenga una visión más exótica y probablemente más inocente, sin embargo, sé apreciar todo lo maravilloso de su cultura. También cuando me entero que Yoani Sánchez, la blogger disidente, está en la cárcel, eso me parece una locura. Todo eso me hace pensar que las cosas tienen que cambiar, es una cosa que no se puede soportar más. •
Jovanotti en concierto, hoy, a las 8 p.m. en The Fillmore Miami Beach at Jackie Gleason Theater. 1700 Washington Ave., Miami Beach. (305) 673-7300.




























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