Mientras las acusaciones en contra del sospechoso de la muerte de su hijo aumentaban, Carlos Aguilar seguía buscándolo el martes.
Han pasado 19 días desde que Christian Aguilar desapareció en algún lugar en Gainesville. Más de una semana ha transcurrido desde que la policía arrestó al sospechoso de su asesinato, un antiguo amigo que estudió con Christian Aguilar en Doral Academy Preparatory School.
Y entonces llegó el martes, un día en que un gran jurado reafirmó la acusación de asesinato en contra de Pedro Bravo y añadió un nuevo cargo, el de secuestro.
Pero el cuerpo de Christian Aguilar sigue sin aparecer.
Horas después del anuncio del gran jurado, Carlos Aguilar regresaba a otro sector del bosque para continuar la búsqueda. La segunda acusación no incluía información de lo él más necesita.
No he encontrado a mi hijo. Lo que estoy buscando es encontrar a mi hijo, de manera que pueda preparar todo con mi familia, dijo Carlos Aguilar. Eso es lo que realmente necesito.
Mientras Carlos Aguilar continúa con su cruzada, Bravo, de 18 años, permanecía detenido en la cárcel del Condado Alachua, sin derecho a fianza. Su abogado, Ron Kozlowski, dijo que la nueva acusación hecha el martes era algo esperado, pero declinó hacer más comentarios.
Aguilar se graduó a principios de año de Doral Academy, y estaba cursando su primer año en la Universidad de Florida. Bravo también se había graduado de Doral Academy, y también se mudó a Gainesville para estudiar en Santa Fe College.
Los dos habían sido amigos pero posteriormente tuvieron un enfrentamiento. Según amigos que tienen en común, la pelea surgió porque Aguilar empezó a salir con la ex novia de Bravo, también una graduada de Doral y estudiante del Santa Fe.
Aguilar fue visto con vida por última vez junto a Bravo el 20 de septiembre en una tienda Best Buy en Gainesville.
Cuatro días después, Bravo fue arrestado por la policía y acusado de rehusarse a prestar ayuda médica a una víctima de un delito. La policía hizo la acusación después que Bravo les dijo que había golpeado a Aguilar y lo había dejado, sangrando, en un estacionamiento.
El 28 de septiembre la policía acusó a Bravo de homicidio. Agentes dijeron que encontraron un morral que pertenecía a Aguilar escondido dentro de una maleta en el closet de Bravo. También encontraron sangre en el carro de Bravo.
Pero no han conseguido el cuerpo.
La ley exige que los cargos de homicidio en primer grado sean procesados por un gran jurado. El martes, el gran jurado confirmó las acusaciones de homicidio y secuestro.
La acusación de rehusarse a dar ayuda médica será eliminada eventualmente, dijo Spencer Mann, el principal investigador de la Oficina del Fiscal del Estado.
El martes no se hizo público el por qué el gran jurado añadió el cargo de secuestro. Los registros del gran jurado permanecen sellados.
El vocero de la Policía de Gainesville, el oficial Ben Tobias, dirigió todas las preguntas a los fiscales del caso.
Mann dijo que nueva evidencia había sido presentada ante el gran jurado, pero declinó dar detalles.
Al parecer la nueva evidencia no incluía información sobre los restos de Christian Aguilar.
Así que su padre, Carlos, regresó a los bosques de Gainesville una vez más. Dijo que lo estaban ayudando varios amigos, y aunque piensa regresar al sur de la Florida, tiene planificado regresar los fines de semana y seguir buscando.
Vamos a continuar con la búsqueda, dijo Carlos Aguilar. Voy a continuar buscando a mi hijo.
Los reporteros del Miami Herald, Scott Hiaasen y Meredith Rutland, contribuyeron a este reporte.






























Mi Yahoo