Eddie Archbold comió tantas cucarachas vivas que tenía que cubrirse la boca con la mano para que no se le salieran. El tragaba los insectos de tres pulgadas de largo más rápido de lo que podía masticarlos, tratando de devorar tantas como fuera posible en cuatro minutos para ganarse una serpiente pitón como mascota en un concurso de comida extremadamente inusual.
Podrían pasar semanas antes de que el informe de autopsia muestre qué mató en realidad al hombre de West Palm Beach. Pero expertos dijeron que comer cucarachas, aun cuando sea algo asqueroso, no debió haberlo matado.
Ninguno de los demás participantes en la competencia de comer insectos Midnight Madness (Locura de Medianoche) en la tienda Ben Siegel Reptiles de Deerfield Beach en la noche del viernes se enfermó. Los premios eran cuatro pitones reales, y se inscribieron tantas personas que el dueño de la tienda decidió llevar a cabo una primera ronda de comer cucarachas Tenebrio molitor para calificar.
Fue algo asqueroso, pero me gusta participar en la comunidad de los reptiles y no me importa hacer un espectáculo, dijo Matthew Karwacki, de 26 años, estudiante de Florida Career College en Lauderdale Lakes que se ganó una pitón real en la competencia de comer grillos. Me imagino que si de verdad quieres una serpiente te puedes comer un montón de insectos.
Durante la noche, Archbold devoró más de 60 gramos de cucarachas Tenebrio molitor, 35 cucarachas de tres pulgadas y parte de un cubo lleno de cucarachas conchudas. El empezó a vomitar después de la última competencia y se desplomó fuera de la tienda.
El doctor Bill Kern, profesor de Entomología de la Universidad de la Florida, dijo que lo que mató a Archbold pudo haber sido una reacción alérgica a tanta proteína extraña.
Sabemos que las cucarachas exudan muchos alergenos, pero ellas no son tóxicas en sí mismas, dijo Kern. Muy pocas culturas [humanas] tienden a comer cucarachas porque ellas acumulan grandes cantidades de ácido úrico y desechos nitrogenados. Y ellas tienden a ser carroñeras y se alimentan de cosas que pocas personas considerarían deseables.
Luke Lirot, abogado que representa a Ben Siegel, el propietario de la tienda, dijo que las cucarachas que se comió Archbold se venden a un dólar cada una como alimento para los reptiles. Dijo que esos insectos se crían en un recipiente estéril desde que son muy pequeñas y se pueden comer sin ningún problema.
Todos los competidores en la noche del viernes firmaron una dispensa admitiendo el peligro de 1) Enfermedad gastrointestinal; 2) Reacciones alérgicas adversas, especialmente para los que tengan alergias a los crustáceos; 3) Daños o dolor asociados con el consumo de insectos vivos a su paso por el esófago.
Karwacki dijo que él estaba justo al lado de Archbold mientras devoraban cucarachas para ganarse una pitón real de color pastel. Los ocho competidores de esa ronda se comieron sus 35 cucarachones, lo cual llevó al propietario de la tienda, Ben Siegel, a sacar las cucarachas conchudas que había estado guardando para la última ronda.
Ben Siegel es un nombre respetado en el comercio de reptiles, y era la primera vez que él celebraba un evento de este tipo, aunque él subasta con frecuencia serpientes, ranas y lagartos de exquisitos colores en Facebook. Este comercio carece de regulación en gran medida, y las personas que participan en esta comunidad afirman que la reputación es algo muy importante respecto a mascotas costosas.






























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