La soprano puertorriqueña Ana María Martínez ha sido aplaudida en los más prestigiosos escenarios operísticos del mundo, incluso en Miami fue ovacionada por su brillante actuación con la Florida Grand Opera como Fiordiligi en Cosi Fan Tute, de Mozart, en el 2007.
Ganadora de un Grammy, entre muchas distinciones, la cantante vestirá de gala el sábado 13 al Festival Miami con un recital de canciones en español, acompañada al piano por Thomas Jaber. La joven cantante, que hace unos días recibió el premio Latin Trailblazer por su brillo profesional, ya cuenta con un variado repertorio en el que hace gala de una envidiable versatilidad. “Me encanta toda la hermosa variedad del repertorio. Al comienzo de mi carrera, la mayor concentración se la dediqué a Mozart y a algunos roles de Verdi, donde se requiere precisión y estámina, más que en algunos otros personajes”, confiesa.
En este momento se lanza a explorar nuevos horizontes, pues cantará su primera ópera wagneriana en Amsterdam el año próximo: “Estoy fascinada con que podré interpretar un personaje de Wagner por primera vez. Se llama Eva, de Die Meistersinger. Vocalmente es lírico, es decir, no dramático como suelen ser las heroínas de Wagner. Así que lo puedo tomar ‘suavecito’ con esta obra genial”.
El programa que interpretará el sábado incluye canciones “de arte” de autores muy conocidos como Joaquín Rodrigo, Manuel de Falla y Joaquín Turina, rematando con romanzas de zarzuela (ella sabe que es un género muy gustado en Miami) de Luna, Moreno Torroba y Lecuona.
Y cabe preguntarle a la polifacética diva. ¿Hay algún personaje del que se sienta más cerca, que le guste más? “Todos los personajes que he tenido el placer y honor de representar me encantan. Pero siempre existen los que nos inspiran a crecer de manera existencial. Para mí esos dos son Rusalka por su tremenda fortaleza a través del amor, y Ció-Ció San, de Madama Butterfly por su incomparable valentía y también por el amor tan profundo que siente por Pinkerton y aun más por su hijo”.
Rusalka es sin duda uno de los triunfos más recientes de Martínez (existe en CD y se la puede escuchar y ver algunas fotos en youtube), pero lamentablemente no hay grabaciones visuales de su actuación en ese papel. Es de notar la escasez de discos y dvd de la cantante. ¿Por qué? “Estoy trabajando en ello. Me encantaría poder hacer un dvd de Rusalka. Haré todo lo posible”, adelanta.
A pesar de sus muchos triunfos en distintos escenarios, hay aún sueños que la exitosa cantante quisiera realizar: “Me encantaría interpretar Carmen y también Tatiana de la ópera Eugene Onegin”.
Recientemente Martínez se divorció, pero no le achaca a su profesión y a su apretada agenda este cambio en su vida personal: “Hay veces que por más que una pareja intente crecer y mantener la unión de marido y mujer, sin culpar a nadie, no funciona. Es importante bendecir la unión que hubo y con máximo respeto despedirse el uno del otro con la esperanza de que cada uno logre realizar su máximo potencial y mayor felicidad”, aclara con dejo filosófico.
Y agrega, como resumen de esa unión: “Tengo un hijo, y el ser madre es uno de sueños más grandes que he tenido desde niña”.
Martínez viaja mucho por su trabajo y como conocedora de distintas plazas en el mundo, no es posible resistir la tentación de preguntarle su opinión acerca del futuro de la ópera en medio de la crisis económica global. “Hay que reconocer la importancia y necesidad de las artes en nuestras comunidades como fuente de cultura, historia, inspiración y empatía. La sociedad, al unirse en experiencias culturales como la ópera, se llena de luz y pasión. Necesitamos fortalecer esta realidad feliz”. Lo dicho demuestra que la inteligencia se une a la sensibilidad y la belleza de esta intérprete de talla internacional. ¡Hay que verla!
Información y entradas para el Festival Miami: (305) 284-4940 y www.festivalmiami.com.






























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