Conocedor de que afortunadamente El Nuevo Herald mantiene por muchos años su columna que es única en la ayuda para los inmigrantes, me dirijo a usted pidiéndole ayuda sobre mi caso.
Soy ecuatoriano y actualmente estoy residiendo en Bogotá, Colombia. Mi padre nos pidió (mi familia y yo) y fuimos aceptados hace más ó menos 4 años, pero la cola todavía es larga y nos tocará más ó menos en junio del 2013. Soy profesional y, malo que yo lo diga, honorable y honesto, pero entré a trabajar en una compañía grande del Gobierno actual y, por ingenuidad del director, permitió que el grupo que lo acompañaba diera un traspié, y como el Gobierno está en peleas con la prensa, etc., ha hecho un escándalo grande, hicieron las investigaciones, se encontraron que no hay firmas, ni dolo, ni nada que acuse al grupo, pero como todo es político, han cogido de chivo expiatorio a este grupo en el cual estoy YO... ó salimos todos, ó perjudicados todos... así es la ley.
Por eso he tenido que movilizarme a Colombia, y estoy trabajando entre Panamá y Colombia. Todo este preámbulo es para darle a conocer mi caso.
Mi pregunta es, cuándo me llegue mi residencia, ¿podría yo realizar todos mis papeles en donde vivo actualmente, ó tendría que regresar a mi país?
Ayúdeme, por favor, oriénteme qué debo hacer cuando llegue el caso. Mi única opción por el momento es hacerme residente y luego ciudadano americano. Esta semana estoy visitando a mi papá, que se puso delicado de salud.
Gracias por la atención a la presente y nuevas felicitaciones para usted y su esposa por la ayuda que brindan.
“Preocupadísimo”, Miami
Gracias a usted por su amable carta y, en cuanto a la ayuda que mi esposa y yo brindamos, si hay una sola cosa que al final de nuestra existencia nos pudiéramos llevar, ¿cuál sería ésta? Ni dinero, ni fama, ni posesiones, ni gloria terrenal alguna, más que el l egado del buen ejemplo dejado a nuestros descendientes hasta la enésima generación. Esta noción se hace tanto más clara a medida que avanzan nuestros años y que, de la energía de la juventud, pasamos todos a la reflexión (ya quisiera decir, la sabiduría) que va quedando como fruto de una larga vida de trabajo y de servicio.
Pero, dispénseme usted los filosofismos y concentrémonos sin más vueltas en lo suyo. La regla general es que un simplecambio de ubicación del beneficiario (ustedes) de un país a otro, en nada invalida ni dificulta la aprobación de las visas de inmigrante a EEUU de beneficiario y sus dependientes.
Dicho lo anterior, toda entrevista consular a este efecto demanda al funcionario consular examinar al beneficiario mediante preguntas de fondo, igual que le ocurre a otro acá cuando se dispone a ajustar su estatus a residente legal permanente habiendo ya sido legalmente admitido a EEUU. Para el beneficiario común y corriente esto no suele ocasionar problema alguno, pero, claro está, “no todo el mundo es perita en dulce” y un cierto número de personas tiene pasados complicados que plantean preguntas acerca de su transparencia moral. Es labor del consulado en el exterior (así como de Inmigración acá) “separar el trigo del afrecho”. El mero hecho de tener una visa de inmigrante aprobada y corriente no es una garantía absoluta de poder inmigrar...
La complicación política que en mala hora usted tuvo en su país, parecería no ser un obstáculo que le impida inmigrar a EEUU en términos de buena conducta. Pero ni yo, ni ningún abogado consciente, pudiéramos darle al respecto una garantía sólida como una pared sin antes someterlo a un interrogatorio personal en el cual usted contestará con veracidad todas esas preguntas y, mejor aún, respaldará sus respuestas con documentos de confirmación.
En gran resumen, según su carta, usted no tiene nada de qué preocuparse por sus pasados problemas simplemente políticos. Si hubo arrestos u otros episodios más complicados, habría que analizar los detalles. Si, así se evidencia su moralidad cristalina, terminaré diciéndole, Welcome to the United States!
MANFRED ROSENOW
es un abogado y periodista
de Miami especializado
en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132




























Mi Yahoo