Fotogalerías

Estado actual de la base de misiles nucleares Nike en el Everglades

  • 18 de septiembre. 2012 - Uno de los edificios en la base de misiles Nike SM-69 en el interior del Parque Nacional de los Everglades. Observe el mural un verdadero misil Nike Hércules pintado en el frente del edificio por soldados estadounidenses pertenecientes al Batallón segundo del Ejército de EE.UU. Misiles de Artillería de Defensa Aérea 52a que se desplegó en el sur de Florida por orden presidencial. C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  • Linda Friar, Ranger de servicio del parque nacional abre uno de los establos donde se guardaban los misiles Nike. C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  • Comando de la Sede en el área de lanzamiento de los misiles Nike Hércules HM-69, en el Parque Nacional Everglades. C.M. GUERRERO / EL Nuevo Herald

  • Dentro de una de las zonas subterráneas donde tres técnicos de los misiles hacían actividad de monitoreo 24/7 durante la Guerra Fría. C.M. GUERRERO / EL Nuevo Herald

  • Linda Friar, del parque nacional, abre la puerta de entrada a la base de misiles Nike Hércules SM-69 en el interior del Parque Nacional Everglades. C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  • Una vista de la casa de la estación de guardias de perro, a la izquierda. Además unos de los lugares de almacenamiento de misiles . C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  • Uno de los varios edificios en ​​la bade de misiles Nike Hércules HM-69 dentro de Parque Nacional Everglades. C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  • Signos de advertencia restrictivas dentro del granero de almacenamiento de misiles en el Parque Nacional Everglades en el sur de Florida que albergaba misiles Nike Hercules después de la Crisis de los misiles con Cuba. C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  • Command Headquarters Battery, Launcher area at the Nike Hercules Missle Site HM-69, at Everglades National Park. It was painted pink at the time during the Cold War to match the Art Deco colored enviromenment of South Florida and not give the impression that it was a military site. C.M. GUERRERO / EL NUEVO HERALD

  •