En su primera entrevista televisiva en inglés en las semanas recientes, el representante federal David Rivera se defendió el domingo de una investigación de un gran jurado federal sobre su presunta participación en una campaña de las primarias contra su rival demócrata.
En un momento, Rivera sacó una grabadora Sony negra de cinta y la sostuvo frente a su micrófono de solapa para reproducir una grabación de lo que dijo era un mensaje telefónico de un testigo del FBI en el caso.
El FBI está investigando si Rivera canalizó ilegalmente dinero secreto a Justin Lamar Sternad, que perdió en la primaria del 14 de agosto frente a Joe García. García se enfrenta ahora a Rivera.
Ninguna agencia federal ha declarado o confirmado que yo esté bajo investigación por nada, dijo Rivera a Michael Putney, de WPLG-ABC 10 en This Week in South Florida.
Lo que no dijo Rivera fue que los registros estatales muestran que las autoridades ya lo estaban investigando el año pasado sobre otra cuestión resultante de un pago secreto de $500,000 sobre un canódromo que el congresista había arreglado.
Rivera había negado en su momento incluso que estuviera bajo investigación estatal o que tuviera un abogado. Los registros mostraron lo contrario.
En la última investigación, por lo menos dos proveedores de campaña han dicho a The Miami Herald y El Nuevo Herald que habían sido entrevistados por las autoridades federales en relación con la campaña de Sternad, que fue impulsada por decenas de miles de dólares no declarados, en gran parte en efectivo.
El FBI tenía programado hablar con Ana Sol Alliegro, administradora de la campaña de Sternad, que al parecer actuó como conducto de Sternad a Rivera. Alliegro desapareció de la vista de pública hace varias semanas.
Un blanco de una investigación federal generalmente no es informado de la pesquisa hasta que la misma se termine, o los investigadores hayan recopilado pruebas suficientes para confrontar al sujeto.
Cuando Putney presionó a Rivera acerca de su participación en la campaña de Sternad con vistas a las primarias de agosto, Rivera trató de desacreditar al vendedor de servicios Hugh Cochran, que ha dicho que Rivera contrató a su empresa, Campaign Data, para dirigirse a los votantes con volantes de Sternad.
Permítame reproducir una pequeña grabación del Sr. Cochran, un mensaje de voz que dejó con el reportero de The Miami Herald que está involucrado en la gestión de esta historia, dijo Rivera. Sólo para que usted conozca la agenda del Sr. Cochran.
Rivera reprodujo una grabación que él dijo que era de un correo de voz de Cochran al editor ejecutivo de El Nuevo Herald, Manny García. En la grabación, Cochran sugiere buscar en las propiedades de alquiler que pertenecen a Alina García, miembro del personal de Rivera, y proporciona el supuesto número del teléfono celular de García.
El número es realmente de Manny García. Cochran dijo el domingo que cree que Rivera obtuvo la grabación porque Cochran llamó equivocadamente a Alina García en lugar de Manny García, y dejó el mensaje mezclando los números de teléfono en el correo de voz de ella.





























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