Para la familia de Christopher Valdés, un estudiante de último año de Coral Reef, su muerte repentina de meningitis es una pesadilla por la que ya pasaron antes.
Su madre, Anna Valdés, estuvo hace unos años a un paso de la muerte con un diferente tipo de meningitis. Un médico general la envió a casa con síntomas parecidos a la gripe, pero ella fue a una sala de emergencia y encontró que era una meningitis viral y se recuperó.
Pero su hijo de 18 años no tuvo la misma suerte, y su muerte podría convertirse en un controversial caso médico.
Administradores de salud dicen que no ha habido nuevos casos de meningitis bacterial, pero continúan aconsejando a las familias que estén alertas en caso de que vean síntomas. La muerte de Christopher Valdés el viernes a generado preocupación en la comunidad.
“Continuaremos investigando”, dijo Lillian Rivera, administradora del Departamento de Salud del Condado Miami-Dade. “Lo importante aquí es estar en alerta. Dios mediante, no tendremos un segundo caso”.
La enfermedad no está relacionada con el brote nacional de meningitis micótica, de acuerdo con funcionarios de salud.
El jueves en la escuela, Valdés se enfermó, tuvo un dolor de cabeza y vomitó dos veces, dijo su padre Rick Valdés. Por la tarde, el hermano mayor urgió a su padre para que llevara al adolescente a un médico. Ellos fueron a la instalación de urgencias en el Baptist Medical Plaza, en Country Walk, en la Calle 152 del Southwest, cerca de la Avenida 137.
Mientras tanto, su madre enviaba textos desde California, donde ella estaba en viaje de negocios. Pregunten sobre la meningitis, urgió ella.
“ ‘Por favor, hagan las pruebas que tengan para la meningitis’ ”, dijo Rick Valdés que le pidió al médico.
El recordó que el médico dijo que podía hacer otras pruebas, como un análisis de sangre. Valdés dijo que el médico reportó que los glóbulos blancos de su hijo estaban bajos, su nivel de sodio era alto y su presión sanguínea era baja. Según Valdés, el médico dijo que la presión baja podría ser un síntoma de estar sentado y porque Chris era atlético. El joven de 18 años comenzó a caminar, aunque con un paso algo rígido.
“ ‘Camina como un viejo. El no camina así’ ”, le dijo Valdés al médico. “ ‘Hay algo malo en él’ ”.
Valdés dijo que el médico respondió que la gripe podía darle rigidez a las coyunturas y revisó el cuello del adolescente. Las condiciones oficiales evaluadas, de acuerdo con los documentos del médico: enfermedad febril aguda y probable síndrome viral agudo.
El adolescente fue a casa con prescripciones para Zofran para las náuseas y los vómitos, e ibuprofeno, dijo su padre. Se les instruyó a que buscaran más ayuda médica si las condiciones empeoraban. Valdés dijo que no le dieron antibióticos. Previamente, funcionarios de salud del condado dijeron que el estudiante había recibido algunos antibióticos.
En camino a casa a eso de las 11 p.m., Valdés se detuvo en un restaurante cubano cercano, Casa Havana, y pidió sopa de pollo para su hijo enfermo. La cocina estaba cerrada, pero el restaurante le dio un tazón.
A eso de las 5 a.m., el adolescente despertó a su padre y se quejó de picazón y de sentirse mal, recordó Valdés. Ellos corrieron a la sala de emergencia del Hospital Jackson Memorial South. “En la sala de emergencia, fue demasiado tarde”, dijo.
Baptist Health declinó discutir el tratamiento de Valdés en la clínica de cuidados urgentes. “Extendemos nuestras más profundas condolencias a la familia de Christopher Valdés. Se le trató en uno de nuestros centros de cuidado intensivo, pero debido a las leyes de privacidad de los pacientes, no podemos dar información específica sobre su tratamiento”, dijo Bethany Rundell, una portavoz del sistema de salud, en una declaración por correo electrónico.
Rick Valdés dijo que él y su ex esposa, la madre de Chris, quieren que otras familias estén conscientes de los síntomas de la meningitis, incluso si pueden salvar una sola vida. “En este momento estoy de duelo. Una parte de mi está enojada. Creo que fueron negligentes”, manifestó.




























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