En 1972, Marlon Brando, a los 48 años de edad, acaba de perder a su extraña mujer, que se ha suicidado y, fortuitamente, conoce a María Schneider, de apenas 20 años, con la cual establece una complicada y exacerbada relación carnal que incendia las pantallas de los cines de entonces. Por Marlon Brando, el actor número uno de América, el público llenó las salas y aplaudió los atrevimientos del filme, aunque algunos lamentaron la perenne desnudez de la protagonista cuando la curiosidad estaba puesta en el ídolo. Estamos hablando de Last Tango in Paris, dirigida por el italiano Bernardo Bertolucci.
Hijo del poeta Attilio Bertolucci, el joven Bertolucci se inicia en el cine gracias a la amistad de su padre con Pier Paolo Pasolini, de quien Bernardo fue asistente en Accattone (1961). Con su segundo filme como director, Before the Revolution (1964), versión moderna de La cartuja de Parma de Stendhal, es aclamado internacionalmente. En 1970 vuelve a ser noticia con The Spider’s Stratagem, adaptación de un cuento de Jorge Luis Borges y, sobre todo, The Conformist, inspirado en una novela de Alberto Moravia, un estudio insano de la psicología fascista durante el nefasto período de Benito Mussolini, con una alucinante fotografía de Vittorio Storaro, la cual constituyó su primera nominación al Oscar por el guión. En 1976 realiza la desenfadada 1900, que obtiene tres premios BAFTA y el César de Francia. Pero no es hasta 1987 que recibe con creces el reconocimiento a su trabajo y talento con la catalogada de épica The Last Emperor, al recibir nueve nominaciones al Oscar y ganarlas todas, entre ellas Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión y Mejor Fotografía (otra vez Vittorio Storaro).
El American Film Institute (AFI), una institución destinada a preservar la historia del cine, sus directores y su trabajo, así como educar a las nuevas generaciones de cineastas, ha decidido tener a Bernardo Bertolucci (Parma, 1941) como Invitado de Honor en su festival de este año, que se celebrará del 1 al 8 de noviembre. En calidad de director invitado, Bertolucci ha seleccionado para su proyección cuatro filmes que él considera de especial interés en la historia del cine: Sunrise (F. W. Murnau, 1927), 42nd Street (Lloyd Bacon, 1933), La règle du jeu (Jean Renoir, 1939) y Vivre sa vie (Jean-Luc Godard, 1962), y en retribución el festival presentará Electric Chair, un documental detrás de bambalinas sobre la filmación de su última película Me and You. Una retrospectiva completa de su obra será vista en varios lugares de Los Angeles.
En diciembre próximo, la Academia de Cine Europeo lo volverá a premiar por toda una vida dedicada al cine como director, escritor y profesor en seminarios magistrales. Bertolucci, un hombre que a través de sus 24 filmes no cesa de admitir que Kurosawa y La dolce vita lo empujaron a ser director, se ha mantenido siempre fiel a sus principios cinematográficos: frecuentes referencias al cine clásico, frecuentes escenas de desnudez, largos y complejos movimientos de cámara y una forma no lineal de contar la historia. Merecido
homenaje. •



























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