En un importante cambio, el Sistema de Salud del Jackson terminó en números negros durante el año fiscal que finalizó el 30 de septiembre, dijo el jueves su principal funcionario financiero.
Después de perder $419 millones durante los tres años anteriores, Mark Knight dijo que los ajustes financieros de fin de año, el hospital que constituye la red de seguridad para los pobres y no asegurados del condado Miami-Dade, mostrará un pequeño superávit para el año.
Esa limpieza, como la llamó Knight, le dio un impulso de último minuto a las finanzas del sistema. Sólo el mes pasado, las declaraciones financieras del Jackson proyectaban unas pérdidas para fin de año de $14.4 millones.
Knight se negó a dar una cifra exacta del superávit, al decir que el informe mensual de septiembre no se terminará hasta la semana próxima, pero agregó que el cambio financiero representa un vuelco significativo de los $81 millones que el Jackson perdió en el año fiscal 2011.
Las buenas noticias del lunes ocurrieron después de cinco años de enormes luchas a favor del sistema de hospitales públicos. El año pasado, la situación era tan grave que un sistema hospitalario de Boston con fines de lucro ofreció asumir el control del Jackson para proteger al gobierno del condado de tener que pagar las cuentas del Jackson si el hospital no podía hacer frente a su nómina.
Los comisionados rechazaron totalmente esa oferta y nombraron a un banquero de carrera, Carlos Migoya, quien asumió en mayo del 2011, prometiendo cambiar rápidamente las cosas en el Jackson.
El último año que el Jackson terminó incuestionablemente en números negros fue en el 2006, cuando mostró un superávit de $57 millones. En el 2008, el sistema terminó con un superávit de $25 millones pero una auditoría posterior mostró que esa cifra era un cálculo erróneo mayor de las verdaderas finanzas del sistema, lo que llevó a ajustes que terminaron en una pérdida auditada de $244 millones en el 2009.
Knight atribuyó el cambio de este año al control de los gastos y el despido de 920 trabajadores a tiempo completo durante la pasada primavera, mientras se contrataba a unos 350 empleados a tiempo parcial para crear una fuerza laboral flexible que pudiera ajustarse a volúmenes variables de pacientes.
Otro factor importante fue una restructuración masiva del Plan de Salud JMH. El plan, que perdió $26.5 millones el año pasado, terminó con un superávit de $18.1 millones, después de medidas drásticas como sacar a los empleados del Jackson del plan y poner fin a las operaciones de Medicaid del plan.
Sin embargo, Knight dijo el jueves a la junta del Jackson que septiembre terminó con sólo 13 días de efectivo disponibles mucho menos que los 300 días que el próspero Sistema de Salud Memorial en South Broward, también público, tiene en reserva.
Debido a las cifras precariamente bajas del Jackson, la junta aprobó el jueves un plan para obtener una línea de crédito renovable por $75 millones de Wells Fargo.
El jefe ejecutivo Migoya dijo que la línea de crédito permitiría operaciones fluidas si hubiera algún tropiezo en el flujo de efectivo y ayudaría al Jackson a ahorrar dinero al obtener descuentos de algunos vendedores por pago rápido de cuentas.





























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