Remigio Leal nunca pensó que el retiro le llegaría tan temprano. No lo buscó. Le fue sugerido o más bien, obligado. Tenía apenas 29 años.
Me dijeron que mi carrera había finalizado, recordó Leal.
Apenas dos años antes había sido uno de los mejores lanzadores de la Serie Selectiva, pero en Cuba el deporte no camina por los mismos senderos que en otros países y por ello, se vio obligado a buscarse la vida en otros rumbos. Se fue a Japón y también a Nicaragua hasta que alguien en la isla entendió que aquel veterano aún podía rendir en la Serie Nacional y le permitió volver.
Pero el pinareño pronto se encontró otra vez montado en un avión, y sin saberlo, de forma definitiva rumbo a un destino inesperado, y en donde es más probable ver una guerra de tomates en la calle que una pelota de béisbol. Conocí a la madre de mi hijo y me casé. Ella es de España así que partí para allá. Y ya llevo 15 años viviendo ahí, dijo Leal.
En España y en Europa, Leal, ahora de 49 años, se ha hecho un nombre, una de las figuras más conocidas en la pelota de ese continente, gracias a su accionar con equipos de la península ibérica y de Italia y también con el seleccionado rojo. Pero ni siquiera el hecho de ser uno de los más emblemáticos peloteros en esa región le ha permitido vivir el glamour de sus colegas de este lado del mundo.
En España hay que trabajar. Tenía que trabajar hasta 12 horas diarias porque no vives solo de la pelota. Cuando jugué allá era uno de los peloteros mejor pagados, pero aún así no te alcanzaba el dinero, admitió Leal, quien vistió el uniforme de los Marlins de Tenerife, del Viladecans y del Barcelona FC, entre otros en España.
El serpentinero derecho se quedó en la liga de aquel país hasta el 2009 cuando decidió partir para Italia, después de recibir una oferta del Nettuno.
España se puso difícil. La crisis llegó y los salarios no eran los mismos, reconoció.
Antes de que llegaran aquellos tiempos difíciles ganaba 10,000 euros a lo largo de toda la temporada, que transcurría alrededor de cuatro meses y medio.
En Italia se encontró no sólo con mejor remuneración, sino también con una liga más competitiva y la posibilidad de enfrentar a peloteros que en alguna ocasión se pasearon por los campos de las Grandes Ligas.
El nivel es mejor y también el sueldo. Se paga bien en general. Es una liga fuerte y en la que hay jugadores venezolanos que dominicanos que jugaron en Grandes Ligas, como por ejemplo Manny Alexander (infielder que estuvo 11 años en las Mayores) y Giovani Carrara (lanzador con 10 campañas en la gran carpa), informó.
En el país de la bota los emolumentos rondan los 2,500 euros mensuales, un salario que considera permite mantener un estilo de vida regular a lo largo de los cinco meses que dura la contienda. El problema es lo que sucede en el resto del año.
En Europa como en cualquier parte del mundo a veces no puedes pensar en lo que has sido, sino que tienes que trabajar en lo que realmente la vida te dé. Ha trabajado en supermercados levantando cajas y en empresas de aluminio haciendo ventanas y puertas. En almacenes. Una vez me tuve un turno desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde en un supermercado y luego me tocaba entrenar y jugar pelota, evocó.
Pero los días dentro de un campo de terreno se están agotando para Leal, al menos como pelotero, y para el 2013 espera retirarse de forma definitiva. Antes, le resta lo que considera una última hazaña en su prolija carrera.
Quiero jugar con España el Clásico Mundial de marzo que viene. Creo que sería la despedida más linda que tendría. Sería un sueño terminar mi carrera de esa forma, manifestó.

























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