Ni siquiera un título logra acallar eso que Erik Spoelstra llama el ruido externo.
Justo cuando quedan menos de un par de semanas para el comienzo de la temporada y, por ende, la defensa del título de la NBA, se expandieron por Internet rumores que vinculaban a LeBron James a los Lakes de Los Angeles en un año tan cercano como el 2014, cuando el delantero de Miami tendría la posibilidad de salirse de su contrato con el Heat de Miami.
Todo comenzó con un reporte del periodista de ESPN.com Brian Windhorst ha seguido la carrera de James desde que estaba en preuniversitario-, a quien supuestamente varias fuentes le comentaron que el sentimiento entre varios ejecutivos de la liga se inclinaba hacia el panorama de una unión entre el mejor jugador del mundo y la franquicia de púrpura y azul.
De modo que, durante los próximos 21 meses se vivirá un ambiente similar, lleno de los rumores y las proyecciones que desembocaron en el gran evento de la agencia libre de hace dos años, cuando James se unió a Chris Bosh y Dwyane Wade en busca de su primer campeonato, ese que no pudo alcanzar en Cleveland, ciudad que le convirtió en el enemigo público número uno.
Cuando le preguntaron a Erik Spoelstra sobre estos rumores, el coach no pudo menos que encogerse de hombros.
Hemos desarrollado mucho Teflón en estos últimos dos años, expresó Spoelstra en referencia a las tantas polémicas sorteadas en el pasado. Hemos [James y yo] aprendido a vivir y entender el momento y nos dejarnos llevar por ciertas cosas, pues no podemos ahora pensar en lo que sucederá en un par de semanas, y mucho menos en dos años.
Básicamente, la línea de pensamiento de los rumores sobre la partida eventual de James es esta: así como Pat Riley trazó su estrategia para atraer a la estrella y reunirla con Bosh y Wade con dos años de antelación, de la misma manera los actuales propietarios de los Lakers ya habrían comenzado a tejer los hilos de la red con la cual atraparían al King y lo alejarían de su actual compromiso con Miami.
Si Riley se fue deshaciendo de contratos pesados y abriendo espacios financieros en preparación para el gran verano del 2010, los jerarcas de Los Angeles estarían en condiciones de limpiar entre $30 y $35 millones de aquí al 2014. Aunque el pacto de James con el Heat se extiende hasta el 2016, lo cierto es que podría salir de él si así lo deseara en sus últimas dos temporadas.
James, por su parte, ha tratado de acallar esos rumores.
Esa historia no sé de dónde salió, pero entiendo porqué vio la luz debido a quien soy, eso va a pasar, James comentó antes del choque de pretemporada contra los Pistons el jueves en la noche. Eso no me preocupa. Tengo que seguir enfocado con mis compañeros y estar listo para los retos que vengan en adelante.
Uno de esos retos, sin duda, será derrotar a los propios Lakers en una posible final. Los angelinos salieron al mercado y buscaron al veterano armador Steve Nash y lograron un megacanje que les permitió acceder al que muchos consideran como el mejor centro del momento, Dwight Howard.
Para James lo más importante es vencer a los Lakers y conquistar el bicampeonato. Luego habrá tiempo para otro tipo de preocupaciones.




























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