Robar identidades en la internet se ha hecho más fácil que robar caramelos en una tienda.
Tenga en cuenta, por ejemplo, el caso de Rodney St. Fleur, quien fuera acusado recientemente de tomar los nombres de 26,000 personas de bases de datos públicas, incluyendo los de presos. St. Fleur obtuvo sus números del Seguro Social a través de servicios de investigación en internet LexisNexis en el bufete de su patrono en North Miami Beach, de acuerdo con una orden de registro.
Las autoridades afirman que parte de la información de St. Fleur fue a parar a manos de Frantz Pierre, ex pandillero de North Miami que fue arrestado la semana pasada en su casa de siete dormitorios de Parkland. A Pierre se le acusa de dirigir una banda que recaudó casi $2 millones en reembolsos de impuestos fraudulentos en más de 300 tarjetas de débito prepagadas en el 2010.
La supuesta conexión con St. Fleur-Pierre subraya lo relativamente fácil que resulta la apropiación indebida de las identidades de todo tipo de persona, desde los presos en bases de datos abiertas hasta personas fallecidas en la lista maestra de difuntos de la Administración del Seguro Social, según las autoridades. La tendencia viene a corroborar la reputación del área de Miami como la capital del robo de identidad del país.
Los abogados de los dos acusados se negaron a comentar sobre el tema o no pudieron ser localizados. Una portavoz de LexisNexis dijo que la compañía, que ha cooperado con los investigadores, limita el acceso a la información delicada e identificable personalmente a sus clientes de negocios legítimos.
Los autores de estos delitos en el sur de la Florida, Tampa y otras regiones del país explotan las identidades de personas que no presentan declaraciones de impuestos para evitar que el Servicio de Rentas Internas detecte la duplicación de formularios. Este fraude estratégico, combinado con el robo directo de la identidad de las personas, que se usa para presentar las declaraciones falsas de impuestos, ha robado al gobierno de Estados Unidos miles de millones de dólares al año desde que este tipo de delito empezara a propagarse en el 2008, según un informe del Departamento del Tesoro.
Las víctimas tienden generalmente a ser los miembros más vulnerables de nuestra sociedad o aquellos de quienes no se espera que declaren impuestos en absoluto, dijo el fiscal federal Wifredo Ferrer a inicios de este mes, cuando su oficina anunció los cargos de robo de identidad y fraude de impuestos contra St. Fleur, Pierre y otras 38 personas en 20 casos diferentes, involucrando un total de 54,000 identidades robadas.
Las víctimas del sur de la Florida de estos crímenes y otros parecidos son de todo tipo: agentes de policía, sobrevivientes del Holocausto, marines estacionados en Afganistán, niños en edad escolar, pacientes de hospitales y ancianos.
¿Qué está impulsando este fraude? Florida cuenta con el mayor índice de robo de identidad en el país, con 178 acusaciones por cada 100,000 residentes el año pasado, seguida por Georgia, con 120 quejas por cada 100,000 residentes, según la Comisión Federal de Comercio.
Mientras que el robo de identidad en la Florida es el más alto de Estados Unidos, el índice de robo de identidad en Miami ha alcanzado proporciones casi epidémicas, dijo Ferrer, señalando que el robo de identidad es la fuerza detrás del maremoto de fraude de impuestos. Añadió que el índice de la Florida es eclipsado por el del área de Miami, con 324 quejas por cada 100,000 residentes






























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